Rastreadores digitales en el Siglo de Oro

'Las estructruas cambian, las esencias permanecen' (1968), del Equipo Crónica, en la exposición sobre Lope en la Biblioteca Nacional. /BNE
'Las estructruas cambian, las esencias permanecen' (1968), del Equipo Crónica, en la exposición sobre Lope en la Biblioteca Nacional. / BNE

Germán Vega y Álvaro Cuéllar, de la Universidad de Valladolid, trabajan en la atribución de autoría de obras con la estilometría. Sus resultados se exponen en la Biblioteca Nacional

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

La informática se ha aliado con la filología y juntas hacen temblar los libros de texto. Las llamadas humanidades digitales han desarrollado herramientas que aclaran autorías y dataciones dudosas, como prueba una exposición en la Biblioteca Nacional. 'Lope de Vega y el Teatro del Siglo de Oro', abierta hasta marzo, no tiene catálogo de papel sino digital. Precisamente la digitalización de las obras de Lope de Vega, sus manuscritos y autógrafos allí depositados (en una cantidad sin par en el continente), son el germen de la muestra.

«Los humanistas nos hemos visto también muy beneficiados por las nuevas tecnologías, aunque como contrapartida corremos el riesgo de buscar más que leer», dice Germán Vega, catedrático de la UVA, codirector del Festival de Olmedo y comisario de la exposición con Ramón Valdés, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y director de Prolope.

El proyecto que lleva a cabo con Álvaro Cuéllar tiene como objetivo aplicar al teatro del Siglo de Oro los avances de la estilometría digital, «una herramienta de medición estadística de los autores, que ha demostrado su eficacia en las atribuciones de autoría, problema que afecta gravemente a ese importante capítulo de nuestro pasado cultural», explica Vega, quien desde su tesis doctoral sobre el judeoconverso Felipe Godínez se ha enfrentado a la cuestión de las atribuciones falsas.

Pistas determinantes

«Por ejemplo, desde hace tiempo la atribución a Tirso de 'El burlador de Sevilla' ha suscitado dudas, al igual que la de 'El condenado por desconfiado'; o la de 'Del rey abajo ninguno' a Rojas Zorrilla o 'La estrella de Sevilla' a Lope de Vega», afirma, para concluir que «los resultados de los análisis de estilometría todavía desaconsejan más esas atribuciones». Las aplicaciones de la estilometría despliegan toda su fuerza cuando rastrean sobre bases de datos con un volumen elevado de textos, «cuantos más y de más autores mejor». «Esto nos ha llevado a formalizar acuerdos con los equipos que hoy realizan la edición de los dramaturgos auriseculares», afirma Vega.

Desde hace años se cuenta con instrumentos importantes para la atribución, como el TESO (Teatro Español del Siglo de Oro). «Contiene 850 obras de una quincena de dramaturgos españoles. Puedes meter palabras o cadenas de caracteres –un caso como el de 'hipogrifo' en la obra de Calderón es muy significativo– y señala todas sus apariciones». La RAE tiene otra base de datos notable llamada CORDE (Corpus del Español Diacrónico) «que creció hasta hace cinco o seis años, cuando los patrocinadores retiraron su inversión. Es muy útil pero es una pena que no haya seguido su incremento. Y la Biblioteca Digital Hispánica de la BNE ha visto aumentar enormemente la presencia de manuscritos e impresos teatrales, lo que está en el origen de esta exposición de Lope».

La búsqueda digital y sus resultados son «pistas» que deben completarse con las herramientas filológicas tradicionales: «estudio de la documentación, de los aspectos dramáticos, de la métrica, de los rasgos estilísticos». Los recursos digitales han aportado una ayuda inmensa a un control estadístico de rasgos de estilo que ya se había intentado manualmente, por ejemplo, con la métrica. «Desde los años cuarenta los hispanistas estadounidenses Morley y Bruerton consiguieron asombrosos resultados para la cronología y atribución del teatro de Lope». También la estilometría digital puede colaborar en la datación de textos, otro de los problemas de ese teatro.

Curiosamente, ni sustantivos ni verbos son fundamentales en esas búsquedas. Son las palabras no significativas –conectores, preposiciones, artículos– los que muestran el estilo más propio del autor, «porque nadie las usa igual y es lo más difícil de copiar». De idéntica forma funcionan en lingüística forense, para determinar por ejemplo la autoría de los anónimos.

También la estilometría digital puede colaborar en la datación de textos. Para la exposición probaron la estilometría con 'Mujeres y criados', comedia anónima conservada en la BNE que García Reidy atribuyó a Lope en 2014 y que ese mismo año llevó a los escenarios la compañía Fundación Siglo de Oro, con Lucía Quintana en uno de los papeles principales. El resultado confirmó la atribución a Lope.

Los resultados de la medición estadística de la frecuencia de léxico en casi siete centenares de obras han deparado sorpresas en relación con las atribuciones. «Yo mismo me he visto 'damnificado' por la estilometría», confiesa Vega. Este estudioso de Godínez desde hace décadas ha descubierto gracias a las pistas proporcionadas por ella que 'Las lágrimas de David', tradicionalmente atribuida al de Moguer, «es una comedia en colaboración, cuyo primer acto fue compuesto por Calderón; el segundo por Antonio Coello y finalmente en el tercero, sí que podría haber intervenido Godínez».

Por lo que se refiere a Lope, en el congreso celebrado en la BNE, Vega mostró cómo la estilometría, además de respaldar la atribución de algunas de las obras que se le han adjudicado, como 'Mujeres y criados' o 'La conquista de México', «apunta su posible responsabilidad en otras tres que hasta ahora no se habían relacionado con Lope, entre las que destaca 'La mujer por fuerza', excelente comedia atribuida a Tirso de Molina».

Leer en capas

Este baile de autorías hay que enmarcarlo en el Siglo de Oro, en un momento en el que el teatro es el principal entretenimiento y la distribución de los textos de los autores más demandados comercialmente tomaba a veces formas tan curiosas como el 'memorión', cuando alguien la escribía al oído, según iba transcurriendo la representación.

Entre los programas últimos que están haciendo posible esta nueva dimensión del estudio filológico sobre el Siglo de Oro la exposición se detiene en READ (Recognition and Enrichment of Archival Documents), proyecto del grupo PRHLT (Pattern Recognition and Human Language Technology de la Universitat Politécnica de Valencia), la citada Estilometría y la fotografía hiperespectral, que desarrolla Sònia Boadas y que permitirá 'leer' en capas los manuscritos. Quizá se acabe por conocer hasta lo que esconden los borrones de Lope de Vega.