Todos somos Malkovich

Ocho de las 61 fotografías que componen la exposición 'Malkovich: Homenaje a los grandes iconos de la fotografía'.

El Patio Herreriano acoge una exposición con 61 fotografías de Sandro Miller en las que el popular actor reinterpreta algunas de la imágenes más icónicas del siglo XX

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Solía decir Irving Penn, uno de los grandes retratistas y maestros de la fotografía norteamericana, que «una buena imagen es aquella que comunica un hecho, toca el corazón y deja al espectador como una persona diferente por haberlo visto». A Sandro Miller fue la trayectoria y la propia lente de Penn los que le hicieron otra persona. Concretamente fue una fotografía de Pablo Picasso cuando apenas contaba 16 años la que le conquistó para la profesión.

Aquel fue el primer impacto que sufrió Miller porque el segundo le sitúa hace siete años ante un diagnóstico de cáncer en estadio 4 en cuello y cabeza. Sin saber si lo iba a superar, el prestigioso fotógrafo se puso manos a la obra con un proyecto que le rondaba la cabeza. 'Homenaje a los maestros' o lo que es lo mismo, rescatar algunas de la imágenes más relevantes del siglo XX y reinterpretarlas bajo la interpretación del actor John Malkovich.

La lente de Miller reinventa la famosa fotografía de Andy Warhol de Marilyn Monroe, la del revolucionario Ché Guevara, el retrato de Dalí cuyo bigote desafía a la gravedad, la lengua descarada de Einstein, el mítico abrazo de John Lenon a Yoko Ono, la peineta de Johny Cash, a Muhammad Ali cubierto de flechas,... La muestra que llega ahora a Valladolid desde el Kunsthalle de Budapest recoge veinte imágenes inéditas del trabajo que realizó el fotógrafo en dos sesiones, en 2014 y 2017, además de un vídeo en el que se recoge el 'making off'.

El actor ha caracterizado física y psíquicamente a personalidades como Abraham Lincoln, retratado por Alexander Gardner,a celebridades de la música como Johnny Cash, la moda con Jean Paul Gaultier o Alfred Hitchcock en el cine, pero también anónimos en las que la propia réplica supera a los originales.

Malkovich, como Truman Capote.
Malkovich, como Truman Capote. / Henar Sastre

«Todas las fotografías están reconstruidas físicamente, no hay rastro de retoque digital posterior, se recrea la imagen y la técnica empleada por sus creadores», ha explicado Marta Cuenca, una de las comisarias de la muestra, durante la presentación.

El trabajo conjunto entre el actor y el fotógrafo, realizado en dos sesiones en 2014 y 2017, -se puede ver un vídeo que recoge el 'making off'- es un homenaje a los maestros de la fotografía, por lo que además de retratos de personas reconocidas por el público también figuran imágenes con protagonistas anónimos de fotógrafos emblemáticos, como las portadas para 'Vogue' de William Klein, el apicultor rodeado de abejas de Richard Avedon, la surrealistas estampas de Man Ray y las gemelas idénticas de Diane Arbus.

«Esta serie de fotografías multiplica la idea de apropiación de una obra, pues lo hace con la foto y con el personaje», ha señalado Cuenca al considerar que la propia fotografía es «una apropiación de la realidad».

Además, todas las fotografías se pueden ver en el Patio Herreriano con el tamaño exacto de las originales, ya que el propio Miller se preocupó de conocer las medidas exactas para hacer las réplicas –en algunos casos llegó incluso a hacerse pasar por un comprador para sacar la información–.

Malkovich hace el gesto que hizo Johny Cash en 1969 </p><p>.
Malkovich hace el gesto que hizo Johny Cash en 1969 </p><p>.

Mediante la recreación de las imágenes y de las variadas personas, Malkovich plantea cuestiones como los estereotipos de género, el paso del tiempo y la edad o una parodia de la historia política.

Sandro Miller (1958), de formación autodidacta, es uno de los fotógrafos publicitarios más importantes del mundo, acumula encargos para 'Esquire', 'Forbes', 'GQ' y varias multinacionales, que conoció a Malkovich hace 20 años y comenzaron una relación de amistad y trabajo que no ha cesado desde entonces.

«Malkovich es la persona más brillante y prolífica que conozco. Su genialidad es única. Solo con sugerir un estado de ánimo o una idea, en nada de tiempo. Él se transforma literalmente en el personaje ante mis ojos», llegó a comentar el fotógrafo al presentar la colaboración entre ambos que se estrenó en la Galería Catherine Edelman de Chicago.

La exposición 'Malkovich, Malkovich, Malkovich: Homenaje a los grandes iconos de la fotografía' puede visitarse hasta el 26 de agosto en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.

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