Lucía Méndez: «No veo ningún Zapatero o Sánchez en el PP que se tire a la carretera»

Lucía Méndez y Angélica Tanarro, minutos antes de la conferencia en la Casa Revilla. /Henar Sastre
Lucía Méndez y Angélica Tanarro, minutos antes de la conferencia en la Casa Revilla. / Henar Sastre

La periodista zamorana repasa la actualidad política en el ciclo Cronistas del siglo XXI y subraya que «es la fortaleza del Estado» la que no permite que haya partidos corruptos

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Tan vertiginosa resulta hoy día la actualidad política en nuestro país que probablemente Lucía Méndez, una de las analistas más preclaras de la profesión, podría haberse pasado la tarde y buena parte de la noche hablando de los dimes y diretes del Congreso, y haberse perdido en ese trance cuatro o cinco noticias que los veteranos como ella solían llamar 'de alcance'. De hecho, tal es la velocidad a la que se suceden los acontecimientos que la protagonista del ciclo Cronistas del siglo XXI recurrió a don Pelayo para referirse a Cristina Cifuentes. «Da la impresión de que nunca existió», ha exclamado, en conversación con la también periodista Angélica Tanarro.

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La periodista zamorana sí hubo de echar la vista diez años atrás para dar explicación al tsunami político vivido en los últimos diez días. «Puede parecer un rayo pero todo lo que está pasando no viene de la nada. La crisis de 2008 generó tanta destrucción y tanta indignación que el sistema cambió», ha apuntado en relación a los 40 años de alternativa PP-PSOE y al salto de dos a cuatro partidos con notable presencia en la sociedad. En este sentido, no dudó en señalar que ninguno de los cuatro supo leer aquel seísmo. «Ni los nuevos ni los viejos. Los nuevos porque probablemente tenían todavía los dientes de leche. Esos nuevos líderes tuvieron una sensación parecida a la que tuvo Chaplin en aquella película –'Tiempos modernos'– en la que empezó a agitar una bandera por la calle y de repente se encontró con miles de personas siguiéndole», ha explicado, antes de calificar de «inevitable» lo que ha terminado pasando. «El Partido Popular y el presidente del Partido Popular no calibraron la fortaleza de los instrumentos del Estado a la hora de luchar contra la corrupción». Porque en opinión de Lucía Méndez no ha sido Pedro Sánchez ni el PSOE ni la alianza del resto de partidos los que han destronado al PP del Gobierno. «El Estado es muy poderoso, potente y fuerte, y no permite que unos partidos incurran en comportamientos corruptos», ha sentenciado.

Para cuando le tocó el turno al nuevo presidente del Gobierno, Óscar Puente ya había abandonado la abarrotada sala Francisco de Cossio de la Casa Revilla. No pudo escuchar el alcalde la explicación que dio la redactora jefe de Opinión de 'El Mundo' al 'milagro Sánchez'. «Yo estuve en el 1-O, no de Cataluña sino el del PSOE en el que la jerarquía política ajustició a Pedro Sánchez, y aquello fue una especie de película o de serie de las de ahora en la que tú veías que iban a matar a un señor pero no se sabía bien ni cuándo ni si ese señor se iba a librar. Al final parece que no lo ajusticiaron del todo y el PSOE, que se sintió destruído, reaccionó eligiendo a Sánchez», ha señalado Lucía Méndez, quien destaca la «valentía y audacia» del nuevo presidente como claves «en estos tiempos que corren, y no solo en política».

«Para llevar una semana en la Moncloa está sacando petróleo. No va a sacar adelante ningún proyecto importante, pero está demostrando que se pueden hacer cosas sin mayoría», subraya declarándose igual de sorprendida que el resto de la profesión con la confección del equipo de Gobierno. «También hay que saber de dónde partíamos porque veníamos de un Gobierno del PP desgastado con personas que escasamente representaban lo que son los españoles. Sánchez ha tenido un golpe de muchísima suerte porque ni siquiera ha pactado con nadie, y por eso ha hecho este equipo tan libre», ha añadido, apuntando que «los periodistas ya no nos dedicamos a contar o que pasa sino a pronosticar lo que va a pasar».

Méndez, que formó parte de la Secretaría de Estado de la Comunicación en la etapa Aznar hasta el año 98, no ha dudado en calificar de «poco elegante» e «indigna» la última aparición de Aznar, y comparó esta posición con la salida «caballerosa» de Rajoy. «Seguramente a destiempo porque tendría que haberlo hecho antes, pero está actuando como un caballero, no como su antecesor que le hizo la vida imposible hasta el último día», ha espetado, sin olvidarse del futuro a corto plazo que le espera al Partido Popular. «No veo ningún Zapatero o Sánchez que se tire a la caretera con el coche, pero si lo hubiera tendría ventaja por esa valentía. Es difícil porque sería desafiar la 'cultura del PP'», ha asegurado antes de trazar un rápido análisis de las tres personas que se perfilan como candidatos. «Feijoo tiene que reconstruir un partido, hacer oposición sin ser n siquiera diputado, y todo lejos del Gobierno, lo que es un papel bastante complicado. Y Soraya y Cospedal están bastante desgastadas, salvo que buscaran una legitimización importante en la militancia que no veo», comentó sobre una situación extraordinaria, ya que nunca ha habido «este sistema de elección en el PP, y la propia militancia no está acostumbrada a unas primarias».

Mayoría de mujeres

Lucía Méndez no ha dejado pasar por alto en su exposición el guiño realizado por Sánchez a la mujer en la elaboración de su equipo de Gobierno. «Es una jugada maestra y un gran acierto de quien ha sabido leer el espíritu de esta época porque además ha elegido mujeres de todas las generaciones», explicó, tildando de «mensaje potente» el hecho de «poner el país en manos de ellas». La analista política citó al historiador israelí Yuval Noah Harari –escritor de cabecera de Obama–, quien reconoce haber encontrado explicación a todo en este mundo «salvo a que en todas las culturas las mujeres se hayan visto dependientes y sometidas por los hombres».

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