La mirada de las cineastas frente a la realidad

Jordi Balló. /Rodrigo Jiménez
Jordi Balló. / Rodrigo Jiménez

Jordi Balló protagonizó el seminario del miércoles en el Curso de Cine de la UVa

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Jordi Balló desarrolló la conferencia del Curso de Cine de la Universidad de Valladolid de este miércoles partiendo de la idea de que la creación de imágenes por parte de mujeres en los años setenta se distanciaba del cine y optaba por otras formas más cercanas al videoarte y la fotografía. «¿Hasta qué punto tiene el cine capacidad de dar respuesta a filmar los cuerpos de otra manera?», se pregunta el gestor cinematográfico y profesor de la Universidad Pompeu Fabra, quien analizó algunas prácticas fílmicas de Delphine Seyrig, Chantal Akerman o Agnès Varda.

El cuerpo envejecido y lo desechable (tics de la filmografía de Varda), las nuevas reglas sobre la gestualidad o aproximaciones distintas a la cotidianidad son rasgos distintivos de los tratamientos cinematográficos para quien, cuando llegó al cine con ánimo de dirigir, se encontró con que las convenciones ya estaban fijadas por la masculinidad. La segunda parte del seminario de Jordi Balló, que tiene lugar durante la mañana del jueves, se centra sobre la presencia de lo autobiográfico en el cine documental español como mecha que prende al estilo de mujeres cineastas para abordar su autobiografía en la película que están narrando.

Impulsan este género así cineastas tan importantes como Mercedes Álvarez, Mar Coll, Carla Simón o Elena Martín, que revolucionan la evolución tradicional de la figura del director, que reservaba normalmente para su despedida del cine aquella obra más personal o que hablara con mayor claridad de sí mismo: en numerosas ocasiones supone, para ellas, su ópera prima.