Un Corto Maltés multisensorial

La sala Revilla acoge la exposición sobre Corto Maltés./Gabriel Villamil
La sala Revilla acoge la exposición sobre Corto Maltés. / Gabriel Villamil

El personaje de Hugo Pratt protagoniza 'En cualquier lugar excepto en Ítaca', la exposición que recorre el proceso de recreación de sus álbumes en la Casa Revilla de Valladolid

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Es uno de los marineros más famosos del cómic. Corto Maltés surcó los mares entre 1967 y 1988 de la mano de su creador Hugo Pratt. Hasta 2012 el mito fue creciendo y entonces, la dueña de los derechos del personaje, Patrizia Zanotti, propuso a Juan Díaz Canales y a Rubén Pellejero, guionista y dibujante españoles, retomar las aventuras del británico. Y en 2015 Corto Maltés volvió a los quioscos. El trabajo de estos dos revividores del capitán es la excusa para asomarse al mundo de esta serie de la que Pratt firmó una docena de álbumes más algunas historietas cortas. 'Corto Maltés. En cualquier lugar excepto en Ítaca' muestra a un héroe a través de varios sentidos en la Casa Revilla de Valladolid, donde permanecerá hasta el 23 de junio.

Un Corto Maltés a tamaño real recibe a los visitantes de la sala aunque es su primer perfil dentro, con el rostro enmarcado entre la gorra y los cuellos subidos de la chaqueta, rodeado de gaviotas, fumando mientras camina su imagen más reconocida. Ese capitán, hijo de un marinero de Cornualles y de una gitana sevillana, vivió aventuras de Siberia a Brasil, de Albania a Egipto, de Venecia a Samarkanda, se encontró con 'amigos' de Pratt como Jack London o Herman Hesse y evolucionó de la acción a la introspección. Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero han preferido retomar al Corto de su infancia, al viajero impenitente y le han devuelto a los mares en 'Bajo el sol de medianoche' y 'Equatoria', así como lo harán en 'Cuento chino'.

De cómo empezaron a hacer suyo el trazo de Pratt, de cómo documentaron los nuevos viajes y cómo resolvieron el color, habla esta muestra que incluye más de medio centenar de originales. Bocetos, dibujos, guiones, anotaciones, mapas, todo lo necesario para recrear el mundo de Corto Maltés.

Además se han creado para la exposición cuatro perfumes que se corresponden con los olores del mar, la jungla, el aroma del héroe y el de los libros y objetos de la época (primer tercio del siglo XX). Vista, olfato y por último, el oído. También hay una selección de la banda sonora que puede acompañar la vida de Corto Maltés. Alain Tercinet y François Le Xuan publicaron en 2009 'Las músicas de Corto Maltés' que incluye la canción 'La criada de Amsterdam', cantada por el propio Hugo Pratt, capoeiras o compases del impresionismo francés.