Todos los grupos de las Cortes piden a Sánchez que desbloquee los 440 millones de Castilla y León salvo el PSOE

Parte del Gobierno autonómica y la bancada de procuradores del PP, con los monitores que recogen el resultado de la votación de una iniciativa que reclamaba más mujeres como consejeras y altos cargos./M. Chacón-Ical
Parte del Gobierno autonómica y la bancada de procuradores del PP, con los monitores que recogen el resultado de la votación de una iniciativa que reclamaba más mujeres como consejeras y altos cargos. / M. Chacón-Ical

Los socialistas plantean votar el refrendo del pacto de comunidad para negociar los fondos autonómicos alcanzado en 2016 y dan por roto el acuerdo al no retirar el PP su reclamación al Gobierno de la nación

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANO

El cruce de recriminaciones y reproches que PSOE, PP y Cs intercambiaron a cuenta de la financiación autonómica ensucia el clima de consenso que propició en abril de 2016 el acuerdo unánime, de comunidad, para fijar los criterios con los que reivindicar una mejora en el reparto de fondos estatales que equilibre la distribución pura y dura por habitante teniendo en cuenta el encarecimiento que supone acercar servicios a una población envejecida, dispersa en multitud de pueblos por una mapa muy extenso y con una orografía complicada como son los bordes montañosos de Castilla y León.

La reclamación planteada por el PP para que el Gobierno de Pedro Sánchez desbloquee el pago de los 440 millones pendientes de la actualización de las entregas a cuenta del modelo de financiación autonómica y la liquidación del IVA de 2017 y la apertura de la negociación para reformar los criterios de reparto obtuvo el respaldo de todos, proponentes, Cs, Podemos, Vox, UPL y Por Ávila, y el voto en contra del PSOE, que acusó a los de Alfonso Fernández Mañueco de usar políticamente el asunto contra el Gobierno socialista, «mientras callaron como mudos, con Mariano Rajoy, no se fuera a enfadar el jefe». La reforma del sistema de financiación está pendiente desde 2013.

José Francisco Martín, secretario primero de las Cortes y portavoz socialista en asuntos de financiación autonómica, planteó una enmienda para sortear la votación que apretaba las tuercas al Gobierno de Sánchez y circunscribir el resultado del debate a refrendar en su totalidad el acuerdo alcanzado en abril de 2016. Este renovaba otro logrado en la anterior legislatura entre el PP que lideraba Juan Vicente Herrera y el PSOE en los mismos términos, sin que ninguno de los dos se hiciera efectivo en Madrid, ante la decisión de Mariano Rajoy de no abrir la negociación. Primero por el boquete de recaudación de la crisis, que podía llevar a repartir menos dinero entre las misma 15 comunidades afectadas (todas salvo País Vasco y Navarra), y luego por la ausencia en la mesa de Cataluña. Tanto la Junta como el PP de Castilla y León acataron esa decisión.

«Nosotros ratificamos el acuerdo ahora y les damos la oportunidad de hacerlo a todos las formaciones (Vox y Por Ávila no estaban antes de mayo)», remarcó Martín. Los populares obviaron la enmienda del PSOE y la votación finalizó con el resultado sabido: todos a favor y el PSOE, en contra. José Francisco Martín recordó a los populares que la legislatura pasada votaron en contra de una propuesta similar.

El procurador socialista situó la base de la asfixia financiera en la «porquería» de negociación que se hizo del traspaso de competencias como la Sanidad a Castilla y León. La cuantía inicial sirve de suelo para actualizar en años posteriores. «Negociaron mal y se arrodillaron ante Aznar», remarcó el socialista, al que Salvador Cruz, portavoz en temas de Hacienda del PP, le replicó que no hay autonomía que no afronte apuros para pagar la factura sanitaria. «¿Todas las comunidades negociaron mal? Ningún socialista de España defiende el modelo de financiación autonómica (impulsado en 2009 por Zapatero). Recibimos menos financiación que en 2008 y viene a decirnos que negociamos mal en 2001», criticó Salvador Cruz.

Juan Pablo Izquierdo Fernández, portavoz del área económica de Cs, consideró «inaceptable» el bloqueo de «440 millones nuestros, de Castilla y León», apuntó que no se puede demorar más la revisión de un modelo «con serios problemas de equidad» en el reparto de fondos. Eso genera desigualdades entre ciudadanos de diferentes comunidades, dijo Izquierdo, que puso como ejemplo máximo de esto último la mejora del «cuponazo» vasco, impulsada por el PP de Mariano Rajoy para que el PNV aprobara sus últimos presupuesto y refrendada en el Congreso también por el PSOE. Ni Martín ni Cruz se dieron por aludidos.

No del PP y Cs a los libros gratuitos

No fue la única votación con reorientación del sentido del voto ante el cambio de inquilino en La Moncloa y la incorporación de Cs al Gobierno de Castilla y León. Otra iniciativa del PSOE para garantizar por ley y con presupuesto que el próximo cursos los libros fueran gratuitos para todos los alumnos de enseñanzas obligatorias contó con el apoyo de Vox y el voto en contra de PP y Cs, por entender que la Junta garantiza esta gratuidad ya a las familias que «más lo necesitan» y que se ampliará progresivamente. Cs se abstuvo en una iniciativa similar la legislatura pasada. Ese voto en blanco no era entonces decisivo. De haberlo mantenido ahora, había prosperado la propuesta del PSOE, grupo mayoritario en el hemiciclo, con seis escaño más que el PP.