Los expertos en 'cibercrimen' promueven que se penalice la suplantación de perfiles en la Red

Elvira Tejada y José Ramón Navarro conversan, con la Catedral de Zamora de fondo, minutos antes de protagonizar la mesa del VI Ciclo de Jussticia-Santander. / Ramón Gómez

El presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, y la fiscal especial contra la criminalidad informática, Elvira Tejada sostienen que la única forma de luchar contra los delitos en Internet es intensificar el trabajo para armonizar las legislaciones internacionales

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

Los ciberdelitos no existen, como tales, tipificados en la legislación española. Lo que sí existe y solo a partir de la reforma de 2015, son unos añadidos a los tipos penales tradicionales que reflejan la intención del legislador de actualizar los hechos delictivos a los rápidos cambios que impone la tecnología. La fiscal especial coordinadora en España de la lucha contra la criminalidad informática, Elvira Tejada, explicó en la mesa del Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla-Santander, que se celebró este miércoles en el Consejo Consultivo de Zamora, que hay un antes y después de esa fecha. Hasta entonces, modalidades delictivas especificas de las tecnologías de la información, como el ‘sexting’ (uso y divulgación en redes sociales de fotos íntimas no autorizado por el interesado, como una forma de chantaje o venganza), quedaban impunes. La Red marca la pauta de tal forma en determinados tipos delictivos, subrayó José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional, que «el yihadismo existe porque existe Internet. No hay duda de que los mal llamados lobos solitarios están conectados en la Red y van un paso más allá con el autoadoctrinamiento ‘on line’. Hay 30.000 webs de este tipo en el ciberespacio. se cierran 1.000 y salen otras 2.000». Por ese motivo, y en ello coincide también la fiscal especialista, la lucha contra los ciberdelitos tiene que ser global y hay que avanzar en una normativa y en herramientas comunes a nivel internacional. Porque, sostiene, entre los países europeos las directivas funcionan «razonablemente bien», pero otra cosa es el nivel de cooperación de la UE con terceros, como Estados Unidos u otros con los que no existen tratados sobre este tipo de delitos. Los puentes hay que tenderlos también con las empresas privadas suministradoras de servicios y buscadores.

El 80% de los delitos informáticos que se cometieron en Castilla y León a través de Internet durante 2016 fueron estafas

Para Navarro Miranda, los fiscales, y no los jueces, deben ser quienes lideren la investigación en este campo de los delitos tecnológicos, y reconoce que son ellos los que más están haciendo a nivel internacional «para que haya una armonización de las herramientas para combatir estos delitos con mayor eficacia».

Pornografía infantil

En Castilla y León, la Fiscalía contra la Criminalidad Informática trabajó durante 2016 en un total de 725 procedimientos relacionados con hechos delictivos en la red. La mayoría, el 80% son estafas; el 12%, delitos contra la libertad y seguridad personal, como amenazas, acoso y coacciones, y el 5% son de pornografía infantil. Es una gota en el mar. «La cifra oculta de la criminalidad en la Red es muy elevada». Elvira Tejada subraya el gran volumen de delitos en las redes que no se denuncian. Muchas veces, porque los afectados no se percatan de ello o porque temen que, si lo hacen, ello afecte a su prestigio social o a su imagen de marca, como ha ocurrido, indicó, con las tres empresas españolas que fueron víctimas del ciberataque masivo Wannacry.

La fiscal subrayó que no se sabe todo lo que está ocurriendo, por ejemplo, en materia de pornografía infantil, «porque la víctima no va a denunciar; casi todo son investigaciones de oficio o e porque alguien detecta los contenidos y te avisa o lo comunica a la Policía. Por eso la lucha contra la pornografía infantil es muy difícil. Ahora se hace en grupos de Whatsapp privados o lo suben a la nube, o utilizan el Internet profundo». Otro aspecto complejo, indica, es cuando se producen ataques informáticos o espionaje, «que mucha gente no sabe ni qué le pasa». La fiscal puso el ejemplo de una joven a la que su novio le regaló una aplicación para el móvil «con globos» que en realidad era un espía «y a través de eso le controlaba todos los contenidos que subía, fotos y conversaciones, y eso es un delito. La simple oferta de estas aplicaciones es un delito desde 2015». Este año es clave desde el punto de vista legislativo, insiste, porque es cuando se introducen y penalizan algunas conductas en la red que hasta entonces quedaban impunes.

Los expertos también han detectado, y les preocupa, la proliferación de la simulación de identidad en la red. En ese sentido, desde la Fiscalía se está impulsando, junto a la Agencia de Protección de Datos, que se penalice y, especialmente, dentro de los delitos relacionados con la violencia contra la mujer. Elvira Tejada explicó que están creciendo estas prácticas con ánimo de causar daño e inducir al equivoco de personalidad, «de forma que si ese perfil simulado dice barbaridades contra un jefe o un amigo, el daño puede ser irreparable: desde perder su trabajo hasta su entorno social. Pues esto, por ahora, no es delito».

El Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla-Santander continuará su andadura el próximo mes de abril en Soria y la mesa estará dedicada a analizar la lucha contra la violencia de género y el tratamiento a las otras víctimas. Contará de nuevo con el patrocinio del Banco de Santander, Registradores de Castilla y León y Negotia, y con la colaboración del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, la Fiscalía Superior, los colegios de abogados y procuradores y las universidades de la comunidad.