Ocio joven y saludable para los jóvenes vallisoletanos

El ocio y el tiempo libre no es un periodo 'de tregua', por ello conviene que en este tiempo se pueda desarrollar la creatividad, potenciar la autoestima y generar o afianzar valores positivos

Alberto Bustos
ALBERTO BUSTOSValladolid

«Nuestra juventud es decadente e indisciplinada. Los hijos ya no escuchan los consejos de los mayores. El fin de los tiempos está próximo»

Anónimo Caldeo. 2000 a.c.

En el proceso de maduración de una persona joven o adolescente, toda su actividad y su tiempo son importantes. Tiende a pensarse que la formación en edad juvenil se limita al tiempo que se pasa en las aulas o dedicado al estudio y que su educación en valores depende únicamente de su familia y sus profesores. Sin embargo, el tiempo libre de los jóvenes tiene una importancia cada vez mayor a la hora de conformar su personalidad, su forma de enfrentar la realidad y su manera de convivir. El ocio y el tiempo libre no es un periodo 'de tregua' en el proceso educativo de una persona joven y por ello También es fundamental que las personas jóvenes tengan posibilidades de escapar del sedentarismo imperante, derrochando la energía, propia de la adolescencia y la juventud. Por supuesto, es esencial, que se valore la propia salud como el bien más preciado que tenemos y que, por tanto, no merece la pena ser puesta en riesgo.

Si preguntan a cualquier padre o madre sobre nuestras mayores preocupaciones, cuando nuestros hijos e hijas salen de casa los fines de semana, nos encontramos con que el riesgo del uso y el abuso del alcohol y de otras sustancias rondan por la cabeza de muchos de nosotros. Confiamos en nuestros hijos pero sabemos que en este país (y en otros) el alcohol aparece como protagonista de muchos espacios de fiesta, celebración e incluso de la mera convivencia y relación social. Por ello, uno de los retos más importantes que hace cuatro años nos marcamos a la hora de enfocar las politicas de juventud era la promoción de un tiempo libre alternativo, creativo, accesible y, por supuesto, saludable.

Desde 2015 las acciones en favor de un ocio joven saludable se han ido convirtiendo en un amplísimo programa que ha hecho que casi 25.000 jóvenes al año participen en alguna de las propuestas que se ponen en marcha. 'Vallatarde' se dirige a niños, niñas y adolescentes de entre 11 y 14 años. 'VallaNoche' desarrolla actividades muy diversas ya que se abarca un amplio espectro de edad; desde 14 hasta los 30 años. Ambos programas, muy consolidados, tratan de mostrar y demostrar que no es necesario el uso y el abuso del alcohol u otras sustancias adictivas, para divertirse y relacionarse durante los fines de semana.

Casi 1.000 actividades a lo largo del año. Casi mil propuestas que los propios jóvenes han ido definiendo. Casi mil acciones que llegan a diferentes barrios y abarcan un perfil juvenil muy amplio. Abrimos algunos polideportivos, piscinas, centros cívicos o gimnasios de los colegios, durante las noches de los sábados para que sean disfrutados, precisamente, cuando los chicos y chicas tienen tiempo de hacerlo ¿No es lógico? Y llevamos la actividad , también, donde los jóvenes tienen sus espacios de reunión: la calle, las plazas e incluso la playa. Teatro, música, competiciones deportivas, manualidades, talleres de cocina, baile, danzas urbanas, patinaje en las calles o sobre hielo, zumba, natación, fotografía, parkour, futbolín, juegos de rol, juegos de mesa o cyberjuegos,rutas teatralizadas, talleres de radio, skate, magia, gymkanas, robótica… Un amplísimo abanico de posibilidades que demuestra que cuando se ofrecen oportunidades, la juventud responde; que cuando se escucha a los jóvenes y se les permite ser protagonistas y no meros espectadores de su ocio, el resultado es mucho mejor.

La responsabilidad del Ayuntamiento es poner las mejores herramientas para que la juventud participe de forma activa, no sólo en su tiempo libre sino en la vida pública de su barrio y su ciudad. En este objetivo se ha de ir de la mano de los centros educativos, de las familias, de las asociaciones y, por supuesto de los propios jóvenes. Una ciudad que confía en su juventud y que promueve su crecimiento activo y saludable es una ciudad con futuro.