Claves para volver a la rutina escolar

«¡Ojo a la sobrecarga de horarios! Son niños y como tales tienen que disponer de tiempo de juego»

Claves para volver a la rutina escolar
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Rodrigo Alcalde Abril
RODRIGO ALCALDE ABRILValladolid

Los días de piscina se acaban, el sol juega a esconderse antes y llega el momento de decir adiós al verano. Y cuesta, cuesta empezar el colegio. Toca reorganizar la vida familiar, ya que también tenemos nuestra cuota de responsabilidad en lo que les pasa en clase a nuestros hijos. Por eso, desde aquí, os lanzo una serie de ideas para volver a la rutina tan necesaria para los pequeños.

Habla con ellos: ¿por qué no tener una pequeña conversación? Saber qué expectativas tienen, cuáles son las extraescolares que les gustaría realizar y si quieren aprender algo diferente. También es básico valorar el curso pasado con sus fortalezas y debilidades. Analizar causas y buscar soluciones para no caer en los mismos errores. La negociación es la clave. No podemos imponernos en todas las elecciones, obligarles a hacer una formación o unos deportes que no desean (por mucho que nosotros queramos que sean grandes músicos o futbolistas) puede hacer que sufran. Pero tampoco podemos dejar que elijan por un capricho. ¡Ojo a la sobrecarga de horarios! Son niños y como tales tienen que disponer de tiempo de juego

Elaborar un plan y fijar horarios: es duro volver a la rutina escolar. Pero una vez que tengan claro qué y cuándo deben hacer cada cosa, todo irá mejor. Los niños funcionan mejor con rutinas y tener unas pautas claras de horarios y hábitos en el entorno familiar, elimina estrés y les ayuda a regularse. Además, una vez que lo tienen claro, también les aporta un plus de autonomía, responsabilidad y madurez.

Una vez que comience el curso es clave la comunicación con el tutor y el resto de profesores que participan en la educación de nuestros hijos. Ahora que las nuevas tecnologías nos brindan mil oportunidades de relacionarnos con el entorno escolar ¡usémoslas! Es bueno saber qué contenidos se van a impartir durante el curso. Nos va a facilitar la supervisión y apoyo en casa y también la posibilidad de que  en alguna escapada de fin de semana podamos buscar museos o visitas que complementen lo aprendido en clase. Eso sí, siempre sin adelantarnos al trabajo de los maestros.

Ya lo dijo Mandela: «La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo» y yo, como padre y profesor, quiero que sea la única… ¡Ánimo con el curso!