Campamentos de verano y vacaciones familiares, un cóctel de consenso

«A la hora de planificar el verano es importante tener en cuenta la opinión de los niños, deben ser actividades organizadas en familia»

Campamento de verano. /E. C.
Campamento de verano. / E. C.
Ana Cobos Cedillo
ANA COBOS CEDILLOValladolid Presidenta de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España

Las vacaciones de verano se aproximan y muchas familias se plantean cómo organizar estas, no solo para encontrar la mejor alternativa para las niñas y los niños, sino también para conciliar su trabajo con las vacaciones escolares. Una alternativa que en España se emplea desde hace décadas son los campamentos de verano. Estos campamentos son muy beneficiosos por varios motivos, especialmente por fomentar que se realicen actividades al aire libre, el contacto con la naturaleza y la convivencia con otros menores en un contexto nuevo, lo que les obliga a adaptarse a una nueva realidad y esto viene muy bien porque esto siempre proporciona oportunidades para el aprendizaje.

Son muchos los reportajes que en estos días encontramos en los medios de comunicación destacando las bondades de los campamentos de verano y comparto sus argumentos. Sin embargo, en este artículo quiero destacar algo de lo que se habla menos pero que me parece muy importante a la hora de planificar las vacaciones de verano: tener en cuenta la opinión del niño o de la niña.

Es imprescindible hablar con la persona interesada aunque sea pequeña, para saber qué quiere hacer en el verano. Al fin y al cabo es también su tiempo y seguramente tendrá intereses a los que querrá atender en sus vacaciones. Aunque huelgue decirlo, las vacaciones familiares deben planificarse en familia.

Esta planificación precisa negociarse con la participación de todos los implicados y los más pequeños también tienen mucho que decir, por eso hay que escucharlos y tener en cuenta su opinión. Por ejemplo, en las vacaciones de verano puede encontrarse el momento ideal para comenzar un nuevo deporte por el que la niña está empezando a interesarse o para tomar clases de pintura, que es lo que nos está pidiendo el niño que lleva toda la primavera llenando libretas con dibujos cada vez más esmerados.

Por otro lado, la prioridad no debe ser tener a los niños «entretenidos» sino por el contrario, disfrutando de actividades que les hagan aprender, disfrutar e incluso despertar vocaciones, si no profesionales sí para el ocio, y de este modo propiciar un descubrimiento que puede acompañarles toda su vida. Cada vez es más necesario educar para el ocio, máxime en estos años en que prevalecen las pantallas y por las que nuestros niños están dejando de conocer actividades alternativas, luego perdiendo opciones para el desarrollo de nuevos aprendizajes y ocasiones para el disfrute.

No menos prioritario que buscar actividades que aporten nuevas experiencias y que eduquen para el ocio, es la convivencia familiar. Las vacaciones de verano es una de las grandes oportunidades del año para que la familia estreche sus lazos, realice actividades juntos y se disfruten mutuamente. Los viajes en familia, vivir momentos con los abuelos y la familia extensa requiere de un tiempo del que no se dispone durante el curso escolar, por eso hay que aprovecharlo en verano.

Por todo ello, mamá y papá, para organizar el verano cuenta con tus pequeños. Pregúntales qué quieren hacer, a dónde les apetece ir, a quién tienen ganas de ver y planificad juntos el verano con los siguientes ingredientes:

-Nuevos aprendizajes y experiencias, tened en cuenta que siempre existen nuevos lugares por conocer y que algunos están muy cerca.

-Aire libre, deporte, arte, cultura… en definitiva aprendizajes que proporcionen nuevas alternativas para el ocio, reduciendo todo lo posible el tiempo dedicado a las pantallas.

-Tiempo y actividades juntos para estrechar con la convivencia los lazos del amor en la familia, algo insustituible y que proporciona los cimientos emocionales de toda una vida.

Además, no puede faltar en ese cóctel una gran cantidad de: escucha, risas, sonrisas, besos y abrazos. Aprovechemos el verano para disfrutar de la alegría de estar juntos, a veces el mejor campamento está en tu cocina y consiste en hacer juntos unas galletas de chocolate. No dejes de ver y valorar lo que tienes más cerca y a disfrutar del verano, que tus vacaciones sean realmente felices.