La campaña de la patata entra en su último mes con precios estables

Una cuadrilla recoge patatas en la provincia de Valladolid. /F. J.
Una cuadrilla recoge patatas en la provincia de Valladolid. / F. J.

Desde la asociación de productores de Castilla y León aprecian «pequeños repuntes» en variedades de lavado

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJO

La campaña de arranque de patata ha pasado su ecuador y según destaca el presidente de la Asociación de Productores de Patata de Castilla y León (Appacyl), Eduardo Arroyo, «todavía nos queda todo el mes de octubre de arranques, hasta primeros de noviembre, algo menos del 40% de superficie está todavía sin arrancar». Arroyo aclara que se van abriendo nuevas zonas, en los últimos días, por ejemplo, la segoviana de Cuéllar, Burgos o Palencia, y de manera general «hay bastante patata con calidad y peso».

La cuestión reside en cómo esa calidad se traduce al precio y a día de hoy, siempre con excepciones, aunque la campaña no se está defendiendo mal: «el precio está estabilizado con pequeños repuntes en la patata de piel fina y lavado de primera, esas están repuntando unos dos céntimos». En esas variedades destaca, especialmente, la conocida monalisa, que ronda los 0,28 céntimos el kilogramo.

Del otro lado se encuentran las variedades rojas y aunque « se ve cierta fluidez, está pesando», describe en los términos más propios del sector. Es decir, esas variedades que se dan sobre todo en la provincia de Salamanca « tienen precios muy bajos, alrededor de 0,12 céntimos, hay mucha patata roja y lastra el mercado de Salamanca».

La opinión de Arroyo es que sería preferible optar por otro tipo de patatas porque « al final, no tiene mercado».

Otras circunstancias que hay que tener en cuenta en el desarrollo de la campaña es que «Francia no está metiendo patata a excepción de en Cataluña, pero eso es lo normal por proximidad».

«Francia tiene una mala cosecha y no están presionando a las patatas de aquí, que es de las que se está tirando » , comenta Arroyo, quien añade que «la recogida está siendo buena y además el agricultor está seleccionando muchísimo mejor».

Yolanda Medina, presidenta de la Asociación Interprofesional de la Patata, se refiere a una situación «preocupante» que se lleva observando durante las tres últimas semanas y es la aparición del conocido como 'alfilerillo', un gusano «de dimensiones tan pequeñas que es difícil detectarlo». Medina asegura que se está produciendo «un daño y deterioro del cultivo» en determinadas zonas y apuesta por «tomar medidas como sector porque es un drama para el agricultor, que ha hecho unos gastos y obtenido buena calidad y ahora no pueda combatir esta plaga».

Tratamientos

El problema radica en que cada vez son menos los tratamientos permitidos «casi no hay productos para poder atacar y lo que hace falta es un registro único europeo y que lo que se puede aplicar en otros países como Francia, también se pueda aplicar aquí, la única vía es la administrativa». Es más, «resulta ilógico que aquí entre la patata de Francia porque ha sido tratada con productos que nosotros no podemos utilizar».

En cuanto al precio del producto dice que se ha mantenido «bastante estable» durante toda la campaña, con ese «sobresalto» que se produjo a finales del mes de julio cuando coincidieron los arranques de una parte de Castilla y León y Albacete, «luego se fue recuperando».

Concluye que los ritmos de arranque «son buenos y se podría, incluso, terminar dos semanas antes que otros años».

Coincide en que es la patata roja «donde sigue el embudo y el atasco» y adelanta que habrá que prestar atención a la variedad agria; «veremos si se puede sujetar esa variedad», sugiere.

Otro asunto que tiene pendiente el sector de la patata es sacar adelante una interprofesional con carácter autonómico en la que llevan trabajando varios años pero que no acaba de despegar, puesto que desde el origen se convirtió en un problema la obtención de firmas que avalaran su creación. Esa cuestión parece estar solventada y según Eduardo Arroyo «estamos a expensas de que nos llame el consejero de Agricultura, nos tiene que dar paso para unir a todos y así ponerla en marcha» pero llegados a este punto «no tenemos prisa», explicó.