Gil Tamayo pide «libertad educativa» en Ávila y «justicia informativa» para la Iglesia

El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo. /I. M.
El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo. / I. M.

El obispo de Ávila pide a los medios que no se criminalice la labor de los sacerdotes; también llama la atención a las autoridades locales para que faciliten la «libertad educativa» en el caso de uno de los colegios del centro de la ciudad

ISABEL MARTÍNÁvila

El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, ha asegurado que la Iglesia está abordando los distintos casos de pederastia «con seriedad», investigando y «primando a las víctimas», en coordinación con la Santa Sede. Pensando en las causas y los «remedios», así como en la prevención, poniendo el «cuidado en los más pequeños» e «indefensos» para que tengan una vivencia de la Iglesia «segura».

Gil Tamayo ha pedido a los medios de comunicación que actúen con «justicia informativa» y sin «criminalizar» al colectivo de los sacerdotes, sin hablar de la situación que se vive en el resto de la sociedad. «Está demostrado que la mayoría de los casos de abuso están en los ámbitos familiares», ha aseverado, y «nadie focaliza» sobre ellos. Ha destacado la positiva labor en los pueblos, de «tanta entrega» con los más desfavorecidos y los que están solos.

Como periodista que es, ha asegurado comprender la labor que realizan los medios, así como la situación laboral que viven, y ha hablado de sus deseos para este nuevo año 2019 para la provincia y la región castellanoleonesa.

El «fortalecimiento de la educación» es uno de los «sueños» del nuevo obispo de Ávila, que pide a las autoridades municipales «facilidades» para que los padres dejen y recojan a sus hijos en el colegio diocesano Asunción de Nuestra Señora, ubicado en el centro de la ciudad y cuyo acceso es peatonal al igual que una parte del centro histórico.

Gil Tamayo considera que «si está permitida la carga y descarga en el centro de Ávila», igualmente debe estarlo «para los padres que traen a los más pequeños», y que el hecho de estar ubicado este centro en un lugar donde los vehículos no pueden acceder no interfiera que el número de matriculaciones en el centro porque, de ser así, «estaríamos contribuyendo al deterioro de instituciones que tienen un peso en la ciudad y en la provincia» y «dificultando» el derecho de la «libertad educativa».

Le gustaría «que hubiera trabajo para todos», especialmente para los jóvenes, y que fuera un empleo «digno y estable», además de unas «condiciones de bienestar para los mayores», especialmente en las pequeñas localidades. Ha pedido también «un buen año para el campo» y  para el mundo de la ganadería. Y «más vocaciones» sacerdotales.

Otra de sus peticiones ha ido dirigida a los políticos, para «que miren para el bien común» y al «bienestar de los ciudadanos» y no tanto hacia fines «partidistas», especialmente en un año de movimiento electoral como será 2019.

 

«A la escucha» de los abulenses

Sin haber terminado apenas su primer mes como nuevo obispo de Ávila, Gil Tamayo ya se ha movido «de norte a sur y de este a oeste» de la provincia y ha visitado a algunas comunidades religiosas, como a las carmelitas, así como a varios sacerdotes y la Universidad Católica de Ávila.

De momento ha sido visitas breves y de cortesía para «corresponder al cariño con que me han recibido los abulenses». Asegura que no viene con «fórmulas preestablecidas» y que su idea es, a partir de ahora, «ponerse a la escucha» de la gente y «aprender», así como saber «qué espera la gente de Ávila de este obispo».

 

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