Rafael Vegas Moreno, el sacristán de Palacios, fallece a los 108 años, siendo el abuelo de la provincia de Ávila

Fallece aa los 108 años el abuelo de Ávila, rafael Vegas/
Fallece aa los 108 años el abuelo de Ávila, rafael Vegas

Desde 2010 vivía en una residencia de ancianos en Arévalo

FERNANDO GÓMEZ MURIELARÉVALO

Fallece en Ávila a los 108 años el abuelo de la provincia, Rafael Vegas Moreno, conocido en la comarca de la Moraña como el sacristán de Palacios de Goda, por su labor en la parroquia de esta localidad. Donde vivió la mayor parte de su vida, aunque desde mayo de 2010 estaba en la residencia de San Miguel Arcángel en Arévalo.

Nacido en la localidad vallisoletana de Muriel de Zapardiel un 31 de octubre de 1910, su vida ha transcurrido en la abulense de Palacios de Goda hasta que en 2005 enviudó. Su oficio de sacristán le llevó en 1931 a ayudar en una boda que se celebraba en la vecina localidad abulense de Palacios de Goda. El párroco de esta población le pidió que se quedara como sacristán, y Rafael, que tenía un primo en el pueblo aceptó la propuesta del cura de esta población.

Durante la época estival aprovechaba para ir a la siega, y de esta forma conseguir algo de dinero para vivir el resto del año, ya que las retribuciones como sacristán no eran muy abundantes. En esta época, un tío suyo se hacía cargo de las labores parroquiales.

En Palacios le alcanzó la Guerra Civil, y aunque hijo de viuda, en los últimos veinte meses de la contienda le tocó hacer de sanitario en un equipo quirúrgico en el frente de Teruel. Durante su estancia en la contienda, pidió dos días de permiso para contraer matrimonio con Florencia Luengo Gil, con quien ha compartido su vida y con quien tuvo nueve hijos de los que viven ocho en la actualidad. Finalizada la Guerra Civil, vuelve a Palacios.

En 1940 se jubila el alguacil del pueblo y Rafael Vegas ocupa esa plaza hasta que se jubila después de cumplir setenta años. Durante esta época compatibiliza su trabajo de funcionario municipal con el de sacristán y organista de la iglesia, asistiendo a celebraciones en localidades de la comarca como las abulenses de Tornadicos de Arévalo, Sinlabajos, Aldeaseca de Arévalo, las vallisoletanas de Honquilana, Ataquines, San pablo de la Moraleja, Muriel de Zapardiel o Salvador de Zapardiel; así como la segoviana de Donhierro.

Vivió en Palacios de Goda hasta que su esposa falleció, desde entonces pasó cinco años entre sus hijos en Olmedo, Ávila, o Madrid, hasta que en mayo de 2010 se trasladó a la residencia de San Miguel Árcángel de Arévalo, donde a pesar de su avanzada edad, y debido a su perfecto estado de salud física y mental no tuvo problemas para ingresar en este centro para válidos, continuando como organista durante los primeros años de su estancia, a pesar de ser ya centenario.