Los precios de la leche en Castilla y León no cubren los costes de producción

Los precios de la leche en Castilla y León no cubren los costes de producción
Antonio Quintero

Tanto la Alianza UPA-COAG como la Asociación ASAJA aseguran que los ganaderos son los más afectados, ya que viven sometidos a lo que dictan las grandes multinacionales

PAULA VELASCO

La Alianza UPA-COAG denuncia la situación de crisis que están atravesando los ganaderos de leche en Castilla y León, que aseguran «perciben unos precios ruinosos, incluso inferiores a los de hace treinta años».

Según un análisis realizado por la organización, el precio del litro de la leche de vacuno en la comunidad está siendo de 0,31 euros, cuando en el año 1988 era de 0,32. Con el ovino de leche ocurre algo similar, ya que hace tres décadas el precio era de 0.73 euros el litro y actualmente ronda los 0,62. En cuanto al sector de caprino la cotización apenas supera de media los 0,55 euros, aseguran, lo que no permite cubrir los costes de producción.

«Las industrias y distribución, que están controlando los precios de este sector lácteo en Castilla y León, ¿tienen la misma cuenta de resultados desde hace treinta años?», se pregunta Aurelio González, coordinador de la Alianza UPA-COAG en Castilla y León.  A esto añade que no se está cumpliendo el artículo 172 de la Ley Agraria de Castilla y León en relación al defensor de la cadena alimentaria, en el que se expone que este «velará por el mantenimiento de un precio que cubra al menos los costes de producción», con el fin de impedir que «la posición dominante del distribuidor y comprador de la mercadería impida negociar el términos de igualdad las prestaciones en que consista el acuerdo comercial».

González afirma que hay «una gran dejadez en funciones. Tanto la administración central como autonómica tienen que tomar cartas en el asunto, porque no es de recibo que estemos cobrando la leche más barata que en el resto de la Unión Europea», más aún si hablamos de España; importadora de este producto. «¿Cómo es posible que los ganaderos franceses, con excedente de leche y exportadores, la cobren más cara que los españoles?».

Un sector clave para fijar la población

Por su parte Joaquín Pino, presidente de ASAJA en Ávila, afirma que «la industria láctea no se ha modernizado, va para atrás en vez de buscar nuevos mercados, lo que hace que al final no nos diferenciemos de otras leches de otros países».

Si hablamos de producción de leche de vacuno en el último ejercicio, Pino asegura que ni siquiera producimos lo que consumimos. «El pasado ejercicio la producción estuvo en torno a siete millones de toneladas de leche. Sin embargo, el consumo en España es de unos nueve millones. Somos deficitarios, necesitamos importar tanto leche como productos derivados, y aún así lo que se está promoviendo es el cierre de las explotaciones».

Y es que, asegura, «si no se cubren los costes de producción, lo que vemos es que el número de ganaderos es menor cada vez», no solo a nivel provincial, sino regional y nacional, en un sector «en el que tendríamos que estar apostando por que se incrementarla la producción, porque tendríamos recorrido, aunque fuera tan solo para el consumo propio a nivel nacional».

Con el sector ovino y caprino ocurre lo mismo, explica. «En estos sectores somos uno de lo mayores productores a nivel europeo, pero estamos viendo cómo en los últimos años eso tampoco funciona».

Quien tiene que legislar «no da los pasos adecuados», afirma. «Si este sector fuera tan bueno y rentable como los políticos quieren vender a la sociedad, no habría ese envejecimiento y falta de relevo generacional. Si la actividad ganadera y agrícola fuera beneficiosa, un joven no pensaría en marchar a la capital y dejar lo que tiene en casa».

 

Fotos

Vídeos