Nissan fabrica su último camión tras sesenta años produciendo vehículos

Último Cabstar NT400 fabricado en Ávila./Jesús Hernández
Último Cabstar NT400 fabricado en Ávila. / Jesús Hernández

La multinacional nipona realiza «un cambio de ciclo», en el que pasará a ser una fábrica de producción y distribución de piezas para la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi

Paula Velasco
PAULA VELASCOÁvila

La fábrica que la multinacional nipona Nissan tiene en Ávila ve salir hoy de sus instalaciones el último camión que los trabajadores de la ciudad abulense han fabricado. Se trata del modelo NT400 Cabstar, el último vehículo que sale de planta «dejando atrás una producción global de más de 500.000 vehículos fabricados en sesenta años» de historia, ha explicado la propia empresa.

Ayer era el «último día de trabajo para cerca del 80% de la plantilla», explicaba Felipe González, presidente del Comité de Empresa, a este medio en la pasada jornada. Los trabajadores dejaban el último vehículo montado para su salida en el día de hoy, y las líneas de producción quedaban limpias. «Es como si un día vieras que las murallas no están. Las líneas están vacías, la gente recogiendo sus pertenencias, afectada, algunos se han emocionado», explicaba. «Es una sensación difícil de definir, como si empezara a estar desolado. Pero creo que lo difícil va a ser a la vuelta, porque ahora la gente tiene la perspectiva de las vacaciones por delante», aseguraba.

Durante el mes de agosto, la fábrica abulense cerrará sus puertas para regresar tras las vacaciones con lo que desde la dirección se ha denominado «un cambio de ciclo». La regeneración en la fábrica pasará de la fabricación de vehículos a ser «una fábrica de producción y distribución de piezas para la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi».

Un «cambio de ciclo», ha dicho la propia empresa, pero que supone también un cambio en otros aspectos. Felipe González asegura que «la gente no ve ningún motivo de celebración». No solo por la «añoranza de poder ver la fabricación de otro vehículo sustituyendo a este, sino porque también un centenar de trabajadores eventuales ven finalizar su contrato». González asegura que para muchos es un momento «amargo, porque hemos compartido muchas horas con compañeros que quizás tenían expectativas de poder quedarse, o acabar su vida laboral en Nissan, y se van. Son cambios significativos», ha asegurado.

Cuatrocientos cincuenta trabajadores verán el cambio que sufre esta empresa y que se suman a los cientos de trabajadores que en su día pasaron también por estas instalaciones; las de una de las industrias más importantes de Ávila. Y es que «la Nissan», como también se la conoce en la capital, desde sus inicios ha sido una de las mayores fuentes de creación de empleo para la ciudad y provincia, llegando a alcanzar los mil doscientos puestos.

Seis décadas de historia

«Todo el mundo conoce a alguien que trabaja en Nissan», cuenta Juan Saborido, presidente de la Confederación Abulense de Empresarios de Ávila, si no es un familiar, es un vecino, o un conocido. Nissan ha sustentado a cientos de familias desde finales de los años cincuenta, fecha en la que comenzó a fabricar su primer vehículo.

A la entrada de la ciudad de Ávila, junto al puente de la Estación, marcador entre las afueras y el núcleo urbano, está situada la fábrica Nissan, en el polígono industrial Las Hervencias. Fue en 1956 cuando se inició la construcción de la fábrica, por entonces llamada Fadisa, que tres años después comenzó a fabricar vehículos Palten-Diesel con licencia austriaca. De este modelo se llegaron a producir hasta dos mil unidades, a las que siguieron poco después, en 1967, dos furgonetas de la marca Alfa Romeo.

Último camión que ha salido de la fábrica abulense.
Último camión que ha salido de la fábrica abulense. / Jesús Hernández

Tras más de una década de producción, fue a mediados de los setenta cuando Motor Ibérica compró Fadisa y, en 1980, Nissan se convirtió en el accionista mayoritario de Motor Ibérica. En cualquier caso, y como publicó este medio en un reportaje realizado en el año 2015, no fue hasta bien entrada esta década, en 1987, cuando se comenzó a fabricar en Ávila «el primer modelo de esta firma, la Trade», y cuando también la empresa registró el mayor número de trabajadores en la planta, que llegó «a alcanzar cerca de los mil doscientos empleados y todos como personal propio».

Durante estos años se han fabricado los camiones ligeros NT400 Cabstar y NT500, pero en una empresa que también ha ido evolucionando, externalizando muchos de los servicios.

Hasta el día de hoy, y previsiblemente en el futuro, la multinacional japonesa ha estado vinculada a la ciudad abulense.

En el corazón de Ávila

«Nissan es una empresa que lleva el sello de Ávila y está de algún modo en el corazón de todos los abulenses, porque es una marca para nosotros». Juan Saborido define así el sentimiento de toda una ciudad hacia esta fábrica que ha acompañado la estética y la vida de Ávila durante sesenta años y que, de algún modo, continuará haciéndolo. «Siempre da pena cuando pasa una etapa, pero es evidente que el mundo empresarial y de la competitividad está sometido a una transformación constante». Saborido afirma que quizás se podría «haber hecho mejor o barajar más alternativas», pero no ha sido el caso, por lo que apuesta por adaptarse a lo que viene, ser optimista y pensar en que se van a cumplir los compromisos adquiridos para el futuro de la empresa; «no hacerlo es lo que sería malo».

Optimista también se ha mostrado el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, que asegura que este cambio es «un punto y seguido» que hará de «la fábrica», como también se la «conoce en Ávila», una empresa más «competitiva. Se abren nuevos tiempos, nuevos cambios», ha dicho, «y el hecho de ser más competitiva va a garantizar el empleo y desarrollo para los próximos años». Igualmente ha querido resaltar el compromiso «fuerte» de la «planta, trabajadores y administraciones con Ávila». Así, también ha recordado «el vínculo importante de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento con la empresa», lo que hace ver al consistorio un «horizonte muy positivo para el mantenimiento del empleo. Hay que confiar en la empresa».

El proyecto de futuro, el Plan Industrial de Nissan 2019 – 2024, está considerado por la Junta de Castilla y León como «prioritario», y conlleva una inversión de cerca de cuarenta millones de euros. En este plan se prevé la creación de una nave, llamada la nave de estampación, al lado de la fábrica original, en el polígono de Las Hervencias, que es en la que se desarrollaría la fabricación de recambios.

«Ahora mismo la primera fase de esa fabricación viene hecha de otros lugares», explica Felipe González, presidente del Comité de Empresa. «En este momento aquí se suelda, se pinta y se embala, y después se prepara para la distribución. Es lo que se está haciendo y a lo que nos dedicaremos en septiembre», dentro de la fábrica original, hasta que sea una realidad la nueva estructura y en ella se coloquen las máquinas necesarias para la nueva actividad.

A día de hoy esta no está construida, pero salió a licitación el pasado mayo con una superficie de 23.000 metros cuadrados, casi el doble de los planteados al principio, y con una inversión de más de 26 millones, más de los 12 millones previstos inicialmente.

Por otra parte, está prevista también la creación de otra nave en el polígono industrial de Vicolozano, que sería la dedicada a la logística, donde la compañía suministraría piezas de estampación y ensamblaje de carrocerías para Nissan y Renault en toda Europa.