La Junta apuesta por la «continuidad» de la Cámara de Comercio de Ávila

José Francisco Hernández Herrero, delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila/
José Francisco Hernández Herrero, delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila reconoce la «compleja» situación económica de la institución cameral que será tratada por la nueva Comisión Gestora, aún sin nombrar

ISABEL MARTÍNÁvila

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, ha reconocido la «situación económica compleja» que atraviesa la Cámara de Comercio de Ávila, tras la dimisión en bloque el jueves de todo el pleno de la institución cameral. Asimismo ha manifestado su convencimiento de que «la Cámara de Comercio tiene que tener una continuidad». Hernández Herrero ha añadido que «una institución de más de 100 años tiene que tener un futuro y prestar un servicio clave para los empresarios de Ávila».

En la reunión mantenida el jueves estuvieron presentes la directora general de Comercio, Irene Núñez, con su equipo, el Comité Ejecutivo de la Cámara y el delegado de la Junta de Castilla y León en Ávila. La Ejecutiva cameral manifestó de forma «verbal» los problemas financieros que atravesaba la Cámara. José Francisco Hernández no ha querido concretar el alcance de la deuda que arrastra la institución cameral abulense aunque sí ha añadido que «habrá voluntad por todas las partes, inclusive de los acreedores, de facilitar la tarea, la labor y el futuro de la Cámara».

En la reunión se trató de comprobar si la dimisión presentada por el Comité Ejecutivo de la Cámara abulense y del resto de los plenarios era una «renuncia firme». Asimismo, se trató de «explorar» alternativas a la continuidad en sus cargos y que, de esa forma, pudieran trabajar «mano a mano con la administración autonómica» que es, por ley, entidad tutelante de las cámaras regionales a través de la Dirección General de Comercio.

La Junta de Castilla y León mantenía un «vocal nato» en el Comité Ejecutivo que «conoce los asuntos que allí se tratan». Sin embargo, el delegado territorial de Ávila explicó que no tenía un conocimiento «exacto y preciso» de todas las materias y que, de hecho, algunos de los aspectos que se abordaron en la reunión del jueves «eran ignorados» previamente por la Administración regional.

Al respecto, recordó que las cámaras son organismos «independientes, soberanos, corporaciones de derecho público cuya tutela la ejerce la Junta de Castilla y León pero la toma de decisiones la ejercen las cámaras de comercio». La tutela consiste en la «autorización de determinadas decisiones que tiene que tomar la Cámara de Comercio» con el visto bueno de la Junta, pero que son «decisiones legítimas e independientes de las Cámaras de Comercio», reiteró.

La Comisión Gestora

Los miembros de la Comisión Gestora, cuando se conforme, serán elegidos por la directora general de Comercio y Consumo. La nueva comisión se encargará de velar por la continuidad de la Cámara, de equilibrar las cuentas y los recursos humanos y de favorecer la convocatoria de nuevas elecciones.

Según Hernández Herrero, se hará «todo lo que esté en nuestra mano» para «que la Cámara siga existiendo» y «siga prestando un servicio a los empresarios de Ávila» atendiendo al carácter «universal» de este tipo de instituciones, cuyos servicios no se prestan por afiliación, sino que se dirigen a todos los empresarios, en este caso, de Ávila –excepto Arévalo, que tiene su propia Cámara-.

Según la Ley de Cámaras vigente, la Comisión Gestora puede ejercer sus competencias hasta la convocatoria de nuevas elecciones o, como máximo, durante tres meses, con una posible ampliación en casos determinados. Aunque desde la Junta esperan que este tiempo sea menor, ya que uno de los objetivos de esta gestora es posibilitar la elección de un nuevo comité ejecutivo, junto con el resto de plenarios, que realicen las funciones inherentes a cualquier cámara de comercio.

En cuanto a los «aspectos contables», el delegado de la Junta en Ávila no ha querido concretar la deuda que arrastra la institución cameral y que asciende, según algunos empresarios abulenses, a 400.000 euros. Hernández Herrero ha manifestado que este tema corresponde a la Comisión Gestora. También será «objeto de análisis» la comprobación «fehaciente» de los impagos a algunos trabajadores durante varios meses, así como los problemas de personal de la Cámara de Ávila, que actualmente solo cuenta con un trabajador tras la excedencia de otros tres y la rescisión de varios contratos en los últimos meses.

Una historia que se repite

Es la segunda vez que la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Ávila llega a una situación en la que la Junta de Castilla y León tiene que intervenir creando una comisión gestora.  La vez anterior fue en octubre de 2014, tras la dimisión en bloque del Pleno cameral liderado por el empresario José Manuel Izquierdo. Dicha cesión se produjo unos meses después de aprobarse a nivel estatal la Ley Básica de Cámaras.

En aquella ocasión, la comisión estuvo compuesta por el coordinador de servicios de la Dirección General de Comercio y Consumo, el jefe del Servicio Territorial de Hacienda de Ávila, el jefe de la Oficina Territorial de Trabajo de Ávila y el jefe del Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de Ávila. Se contó con un secretario, con voz pero sin voto, y se requirió la ayuda del secretario general de la Cámara de Zamora.

Dificultades de las Cámaras

José Francisco Hernández Herrero ha subrayado la dificultad que abordan las Cámaras «desde que desapareció el recurso cameral y había una estructura generada a través de unos ingresos fijos y periódicos en el tiempo». Asimismo ha reconocido que el Comité Ejecutivo saliente «ha hecho una buena labor» y «muy complicada».

A partir de ahora queda «afrontar esta nueva situación» analizando presupuestos, posibilidades de futuro y programas a los que pueda acceder la Cámara, tanto de la administración autonómica como de otras administraciones, e intentar «encontrar el equilibrio presupuestario».

A la espera de la entrada en vigor de la nueva Ley de Cámaras de Castilla y León, aprobada el 28 de noviembre de 2018, en las Cortes de Castilla y León, que «garantiza una financiación» continuada y regular para estas entidades, las Cámaras de Comercio de Castilla y León se rigen por la Ley 4/2014, de 1 de abril, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria, Servicios y Navegación.

 

Fotos

Vídeos