El PP de Ávila presentará una moción de censura contra el presidente de la Diputación

Jesús Manuel Sánchez Cabrera./R. H.
Jesús Manuel Sánchez Cabrera. / R. H.

Sánchez Cabrera asegura estar «tranquilo» y no pedirá a ningún partido que le sostenga en el cargo

ISABEL MARTÍNÁVILA

La presentación de la moción de censura a Jesús Manuel Sánchez Cabrera por parte de su antiguo partido, el Partido Popular, es cuestión de horas. Aunque desde el PP no han querido hacer declaraciones oficiales, todo apunta a que el miércoles 13 de marzo presentarán la solicitud en el registro de la Diputación Provincial con el objeto de desbancar al presidente, quien el 1 de marzo anunciaba su baja en el PP tras 18 años de militancia para encabezar la lista municipal de Ávila en un nuevo partido.

Más información

En caso de que la moción de censura se registre el miércoles, está prevista la convocatoria de un pleno extraordinario el 27 de marzo a las 12 horas. En este escenario, los populares deben reunir al menos 13 apoyos contra Sánchez Cabrera para conseguir desbancarle como presidente.

El presidente de la Diputación ha adelantado que no pedirá a ningún partido que le «sostenga» en el cargo y ha manifestado estar «tranquilo» ante este «previsible» movimiento del PP. También acepta que haya diputados que puedan haber «perdido la confianza» o que tengan que acatar «la disciplina del partido».

Trece votos para que prospere la moción

El Partido Popular de Ávila cuenta con 13 diputados provinciales, al irse Sánchez Cabrera del partido y mantenerse como diputado no adscrito. Al menos uno de ellos secundaría a Sánchez Cabrera; se trata de Ángel Martín, alcalde de Chamartín y vicepresidente tercero de la institución provincial. El resto de los diputados mantendrían la disciplina del partido.

El PSOE, que cuenta con 7 diputados provinciales, ha preferido no hacer declaraciones y mantenerse al margen de esta situación. El resto de los partidos representados cuentan con un solo diputado. Se trata de Izquierda Unida, Ciudadanos, UPyD y Trato Ciudadano.

El portavoz de Ciudadanos en la Diputación, Alberto Becerril, ha declarado a El Norte de Castilla que «personalmente» él se mantendría «al margen» porque considera que se trata de un «asunto de partido» que se ha trasladado a la institución provincial. Aun así, en caso de moción, trasladará el contenido de la misma a su partido y mantendrá la disciplina de lo que decida la agrupación a nivel regional.

La «pelota» estaría entonces en el diputado de UPyD, Carlos Moral, que no ha querido hacer declaraciones aunque algunos medios apuntan a que podría apoyar al PP y ser el «número 13» necesario para que la moción prosperase.

Acusaciones

El presidente del PP de Ávila, Carlos García, que también es vicepresidente primero de la Diputación –y si prosperara la moción de censura, el próximo presidente- ya adelantó hace unos días que no descartaba tomar ningún tipo de medida, e incluía la moción de censura como una de ellas. Le pidió a Sánchez Cabrera que dimitiera «por coherencia y dignidad» y sostuvo, entre sus acusaciones a Sánchez Cabrera, que éste se estaba aprovechando de su puesto para hacer campaña para su nuevo partido; algo que niega el propio presidente de la Diputación.

«Yo no puedo utilizar la Diputación para hacer una campaña» como candidato a la Alcaldía de Ávila porque, asegura Sánchez Cabrera, «la Diputación no tiene competencias en municipios de más de 20.000 habitantes». En cuanto a sus apariciones en prensa, como posible argumento de sus oponentes, Sánchez Cabrera defiende que durante estos cuatro años de mandato no ha cambiado su manera de trabajar, y tampoco en este aspecto. «Solo cuento lo que hacemos en la Diputación, y por qué lo hacemos».

Además, justifica no haber dimitido como presidente al abandonar el PP porque tiene «un compromiso con los abulenses y quiero seguir trabajando». Asegura ser «fiel» a sus principios y haberse mantenido trabajando en la institución «muchas horas» y «con mucha responsabilidad».

Sobre las consecuencias de esta moción de censura, Sánchez Cabrera está convencido de que «el mayor desgaste» será para el Partido Popular. Para cuando prospere la moción, «estaremos a dos meses de las elecciones municipales y autonómicas». Y recuerda que el PP nacional ya «impuso a la candidata» a la Alcaldía de Ávila, acogiéndose los populares abulenses a la «disciplina del partido», como parece ser, según Sánchez Cabrera, que está ocurriendo con la moción de censura.

Antecedentes

Jesús Manuel Sánchez Cabrera llegó a la presidencia de la Diputación de Ávila cuando propuso una candidatura alternativa a la oficial de su partido, el PP, a espaldas de su Ejecutiva provincial. Esto sentó tan mal en la agrupación azul que fue suspendido durante un año, aunque poco a poco fue normalizándose la situación, al menos aparentemente. El propio Pablo Casado se lo recriminó a Sánchez Cabrera en enero a través de los medios de comunicación.

El presidente del PP de Ávila, Carlos García, y Sánchez Cabrera, han trabajado mano a mano en la Diputación y en el partido durante toda la legislatura, de tal forma que García presentó a Sánchez Cabrera como candidato a la Alcaldía de Ávila; propuesta que fue denostada por la Ejecutiva nacional y en el acto de presentación de los candidatos regionales eligieron a Sonsoles Sánchez-Reyes, teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Ávila. Esto provocó que Sánchez Cabrera manifestara su disconformidad, entre otras cosas por las «formas», y que finalmente Carlos García acatara la decisión tomada por la Ejecutiva nacional del PP y apoyara a Sánchez-Reyes como candidata.