Las obras realizadas en la antigua parroquia de San Nicolás de Bari de Arévalo paralizan su ruina

Interior de lam iglesia tras la intervención de la Junta./
Interior de lam iglesia tras la intervención de la Junta.

Esta intervención permitirá que la iglesia del Colegio Jesuita forme parte del Museo Nacional de Arte Contemporáneo ‘Colección Adrastus’

FERNANDO G. MURIEL

Tras llevar tres décadas sufriendo un paulatino arruinamiento, la iglesia de San Nicolás del Colegio de los Jesuitas de Arévalo, con las obras recientemente realizadas se han podido reparar, reconstruir y consolidar las cubiertas de crucero y de la cabecera, que aún se mantenían en parte, así como se han estabilizado y reforzado los muros de ladrillo de la nave y de las capillas. De esta forma, al resolver la cubierta del crucero, las obras realizadas van a permitir mantener las yeserías que han llegado hasta nuestros días.

La antigua iglesia de San Nicolás antes de la realización de estas obras , presentaba un estado de ruina dado que el edificio ha perdido, en un periodo de 30 años, la casi totalidad de sus cubiertas de madera y tejados; así mismo se han derrumbado la mayor parte de sus bóvedas tabicadas, las cuales estaban decoradas con excelentes yeserías.

La obra recientemente ejecutada ha sido realizada por la empresa vallisoletana Técnicas para la Restauración y Construcciones S.A., Trycsa, empresa a la que la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León le había adjudicado las obras por un importe de126.409,64 euros.

La consolidación de las estructuras de madera de las zonas de crucero y cabecera se ha realizado mediante la reconstrucción de soleras, cuadrales y aguilones, con aprovechamientos de los elementos existentes en buen estado o en madera similar, y la sustitución de vigas y pares que se encontraban en rotos o flechados, con elementos de madera laminada.

Se han consolidado las bóvedas tanto del crucero como del resto de la nave, mediante la ejecución de una capa de mortero de cal hidráulica con un mallazo de fibra. En la parte de la nave o donde los muros quedaban sueltos, se ha ejecutado un zuncho en el remate superior de estos muros. En las fábricas, se han consolidado además, algunas grietas de cierta importancia, ya estabilizadas.

De igual forma se ha actuado en la puerta de madera de la entrada, la cual estaba en estado de ruina por lo que se le ha restaurado, dotándole además de una pequeña protección de zinc. Por último, la colocación de mallas en los arcos del presbiterio para evitar el paso de las palomas a la cabecera de la iglesia.

El templo cuya titularidad corresponde a la Diócesis de Ávila, ha sido cedido inicialmente al Ayuntamiento de Arévalo para que éste, conjuntamente con el edificio del Colegio de Santiago de los Jesuitas, y el solar anexo, ambos de propiedad municipal, pasen a ser gestionados por la Fundación Lumbreras-Adrastus, con sedes en Nueva York, Miami y en México. Esta empleará las instalaciones del conjunto para instalar en Arévalo el Museo Nacional de Arte Contemporáneo 'Colección Adrastus'.

Colección Adrastus

La 'Colección Adrastus' inició sus actividades en el momento en el que el coleccionista arevalense afincado en Miami, Javier Lumbreras y su esposa, Lorena Pérez-Jácome, se propusieron formar un acervo que reflejara lo mejor de la creación artística de principios del siglo XXI, En la actualidad cuenta con más de medio millar de obras. Entre sus finalidades principales tiene la de establecer una sede permanente en el antiguo Colegio de Santiago de los Jesuitas en Arévalo.

A pesar de que tanto la iglesia de San Nicolás como el edificio del Colegio de Santiago, se encuentran en un lamentable estado de abandono, para los patronos de la fundación, el complejo educativo fundado en el siglo XVI sigue siendo un símbolo histórico de la educación, investigación y progreso. Por este motivo pretenden rescatar el monumento y transformarlo en un centro cultural que se apoye en la historia y carácter de la región.

La Fundación, cuya inspiración meramente altruista busca restaurar los edificios históricos de Arévalo, recuperando su esplendor intelectual y académico sin sufrir modificaciones en su distribución original. Los nuevos espacios arquitectónicos se integrarán en función de los existentes mientras que los nuevos edificios, mediante el estudio de las tipologías originales, se articularán en armonía con el pasado histórico.

El Museo tiene un objetivo integrador con beneficios sociales y económicos. La Fundación, en conjunto con la ciudad, buscará desarrollar un programa que impulse a la ciudad de Arévalo. El proyecto integra respetuosa y plenamente al municipio y su historia, conectando la ciudad, la naturaleza, el paisaje y las tradiciones locales con la vivencia del arte. Para Patrick Charpenel, curador de la Colección Adrastus, el coleccionismo del arte contemporáneo consolida la identidad a través del cuestionamiento al conocimiento previo.

El Museo contará con más de 13,000 metros cuadrardos de galería e incluirá un auditorio, cafetería, biblioteca y un amplio programa de servicios culturales. La Colección Adrastus busca, de esta manera, situar tanto a la ciudad de Arévalo como a la comunidad de Castilla y León como referentes museísticos dentro de la escena del arte contemporáneo internacional.