Los niños de Carrión 'ruedan' naranjas

Los vecinos renuevan la tradición de besar la reliquia de San Blas

EL NORTE
Niños de Carrión 'ruedan' las naranjas, a la puerta de la iglesia de Santa Clara. / GRAND/
Niños de Carrión 'ruedan' las naranjas, a la puerta de la iglesia de Santa Clara. / GRAND

Los carrioneses han acudido este domingo masivamente a Santa Clara para cumplir con la tradición de San Blas, besar su reliquia. Y los más pequeños, se han dedicado a rodar la naranja, una tradición de este día en Carrión, cuyo origen parece estar en la visita del Cid a sus hijas, que estaban casadas con los Infantes de Carrión. Tras conquistar Valencia, decidió volver a ver a sus hijas y, entre los regalos, traía naranjas. Cuando llegó a Carrión, no encontró a sus hijas y con el enfado tiró las naranjas, que rodaron por el suelo. Al tratarse de una de fruta exótica para los niños castellanos, se originó entre ellos una pelea. Con el enfado y los gritos, dicen que el Cid perdió la voz. Al salir de Carrión, extramuros de la ciudad, entró en el Monasterio de Santa Clara la Real, donde al venerar la muñeca de San Blas, y una vez que la madre abadesa se la pasara por la garganta, el Cid recuperó su voz.

Esto es lo que dice la tradición popular, aunque la historia lo desmiente, ya que las hijas del Cid nunca se casaron con los Infantes de Carrión y el monasterio de Santa Clara la Real no se funda hasta el siglo XIII cuando el Campeador vivió en el siglo XI.

La leyenda supone un guiño del pasado en el presente y una excusa para acercarse al monasterio de Santa Clara de Carrión para venerar las reliquias de San Blas, conocer el museo o degustar alguno de los dulces artesanos realizados por las monjas para este día: las famosas corbatas o cuellos de San Blas.