«El cambio para la discapacidad ha sido radical; ya somos ciudadanos de primera, pero falta normalización»

Ignacio Tremiño. Director General de Políticas de Apoyo a la Discapacidad

ANA SANTIAGOValladolid
Ignacio Tremiño, director general de Políticas de Discapacidad del Minsiterio ed Servicios Sociales. / FRANCISCO JIMÉNEZ/
Ignacio Tremiño, director general de Políticas de Discapacidad del Minsiterio ed Servicios Sociales. / FRANCISCO JIMÉNEZ

Un extensísimo currículo no solo avala sino que refleja el carácter luchador y la renuncia clara a abandonar de Ignacio Tremiño Gómez. Fue un 14 de febrero de 1991 cuando, con tan solo 23 años, un accidente de coche le robó la movilidad y se la cambió por meses de vida encerrado en hospitales, una dura y larga rehabilitación dentro y fuera de España y la obligación de salir adelante con el apoyo de una familia que «evitó sobreprotegerme» para ampararlo mucho más con el logro de una autonomía que no le dejó dormir en la desesperación y ruptura del largo camino que tendría por delante. Y es este profundo conocimiento de la supervivencia, de la superación y de no dejarse vencer lo que más lo acerca a los cientos de personas que también viven postradas en una silla de rueda o privadas de algún sentido fundamental o con una minusvalía intelectual. Ahora, Ignacio Tremiño, Nacho, es director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y cada fin de semana, vuelve a casa, a Valladolid con los suyos. Casado y con una pequeña de diez años.

Los avances son claros en materia de discapacidad y es mucha la legislación ley de igualdad y no discriminación, de infracciones y sanciones, discapacidad... ¿Muchas leyes y poco desarrollo?

La Ley General de Discapacidad es un mandato de al ONU. Es importante homogeneizar legislaciones nacionales para clarificar y que no haya superposición de normativas, se mejore en transparencia y haya seguridad jurídica para el sector como ciudadanos que somos. La ministra Ana Mato ya anunció en su primera comparecencia que implicará refundir la Lismi, la Liondau y la de infracciones y sanciones.

Pero algunos sectores afectados dicen que tiene algo de papel mojado tanta normativa que no siempre logra llegar a la necesidad de la calle.

No siempre se ve o no se aprecia o nos acostumbramos y ya no lo valoramos, pero llegan. Los avances, y son enormes, se sustentan en esta regulación y ha sido impresionante como han cambiado las cosas para las personas con discapacidad. El Estado establece unas leyes básicas que las comunidades desarrollan y así han llegado los centros especiales de empleo o el reconocimiento de la lengua de signos o los medios de apoyo o la accesibilidad al transporte.

Conoce por experiencia personal y profesional (directivo en Fundación Once, Fundosa...) la evolución durante más de dos décadas de la situación de la discapacidad.

El cambio es radical. Hace 23 años ni tan siquiera había plazas de aparcamiento reservadas en las ciudades ni era obligada la accesibilidad en los portales de las viviendas... Ahora somos ciudadanos de primera, como cualquier otro, ya no vamos en el vagón de cola. Puede parecer que no ha cambiado tanto pero es enorme, nada que ver. Esto no quiere decir que haya que autocomplacerse, hay que seguir trabajando para la integración plena, a mí me gusta más decir normalización porque integrarse se tiene que integrar uno, normalizarse es que te vean normal. Y aquí el papel de las asociaciones ha sido importantísimo. La asignatura pendiente es la de la salud mental. Estas personas son invisibles para la sociedad y muy rechazadas algo que ya no ocurre, antes sí, con otras discapacidades. Hoy en día ya nadie mira con extrañeza a alguien en silla de ruedas o ciego pero sí a una perdona con enfermedad mental.

La Ley de Dependencia tiene una aplicación demasiado diferente entre comunidades.

Todos apoyamos su puesta en marcha pero el desarrollo sí va a dos velocidades, es algo que hay que corregir.

¿Por qué cree que Castilla y León sale tan bien parada en las evaluaciones a este respecto? ¿Qué ha hecho bien?

Ha hecho los deberes. Es la comunidad que mejor ha aplicado la legislación y es algo reconocido. ¿El secreto del éxito?, pues por experiencia empresarial, creo que la eficiencia, no duplicar servicios, optimizar los recursos.

Algunos colectivos reclaman mayor desarrollo de la figura del asistente personal; incluso su extensión del ámbito doméstico al laboral.

El asistente personal debe facilitar al beneficiario el acceso a la Educación y al trabajo, así como una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas diarias.

Conoce bien el terreno del empleo de personas con discapacidad. ¿Por dónde deben ir las políticas al respecto?

La normalización, es el objetivo. Estoy a favor de las políticas activas de empleo, incluso de la discriminación positiva. El 38% de las personas con discapacidad de entre 16 y 64 años están en activo, la diferencia respecto al resto de los ciudadanos es de 40 puntos. El objetivo debe ser trabajar con iguales obligaciones y producción.

¿Cumplen las empresas con la reserva de plazas para el sector especialmente afectado ahora por el desempleo?

Las grandes empresas están cumpliendo pero las pequeñas y medianas que generan el 80% del empleo es difícil que respondan igual porque, con menos de 50 empleados, ni tienen obligación ni los mismos recursos. El esfuerzo ahora en las políticas es el de llegar a las pymes y que el empleo sea de calidad

¿La dilatación de la crisis pone en peligro el actual sistema de dependencia? Ya hay una moratoria importante en la aplicación y la supresión del nivel acordado.

Todos apoyamos la Ley de Dependencia pero, con o sin crisis, estuvo mal planteada porque hay muchos más usuarios de los previstos. Hay que replantear el proyecto para evitar el colapso por eso es importante trabajar bien las evaluaciones para garantizar su continuidad.

Llega al nuevo cargo en la época más difícil. ¿Qué margen de maniobra tiene?

Sí, es una época difícil. Estoy emocionalmente encantado, he tenido una gran acogida de todas lasa sociaciones pero la austeridad obliga a hacer mucho con pocos recursos y con el apoyo de las asociaciones y de las comunidades.

¿Qué proyectos abordará?

Trabajamos en la reforma de los estatutos del Real Patronato, modificándolos para dar más voz a discapacitados a la vez que los adaptamos a la convención de la ONU, en la colaboración con el plan ADOP para deportistas paralímpicos, convenios de colaboración con entidades, con el centro Eguía-Careaga para un importante trabajo sobre documentación sobre la discapacidad, la publicación de los premios Reina Sofía, aspectos relacionados con la lotería europea de al ONCE y hay un proyecto muy bonito de hermanamiento con Túnez, financiado por la UE. Junto con Francia hemos sido elegidos para exportarles nuestras políticas de discapacidad. Ellos están como España hace 30 años.

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