El Norte de Castilla

Dos millones, el coste para poner al día el 'anillo mil'

Reparación del reventón del 'anillo mil' en la Avenida de Zamora.
Reparación del reventón del 'anillo mil' en la Avenida de Zamora. / J. Sanz
  • La tubería circular de 19 kilómetros cuenta con 1.583 juntas y 4.749 tornillos similares a los que causaron el último reventón en Argales

Siete días, hasta el jueves por la tarde, estuvo cortado el tramo de la avenida de Zamora bajo el que discurre el ‘anillo mil’, la conducción de agua potable que garantiza el suministro de la ciudad, en torno al punto en el que se produjo el jueves de la semana pasada el tercer reventón en dos años de la arteria fruto de la corrosión de la tornillería que sujeta las juntas metálicas de este enorme conducto circular de un metro de diámetro y 19 kilómetros de longitud.

La baja calidad de los materiales empleados en la faraónica construcción de este ingenio hidráulico, ya que tanto los tornillos como las juntas eran de acero al carbono –y no de acero inoxidable, mucho más resistente–, originó la rotura en el tramo de la avenida de Zamora situado entre las calles Vázquez de Menchaca y la carretera de las Arcas Reales.

Este mismo material (acero al carbono) fue el empleado en el grueso de las juntas de la conducción, lo que ha llevado al Ayuntamiento a destinar una partida presupuestaria cercana a los doscientos mil euros para proceder a la localización y sustitución de las juntas y tornillos más dañados, por ahora, en el tramo de 1.800 metros del ‘anillo mil’ que discurre por el paseo de Juan Carlos I (entre San Isidro y la calle Benito Menni). Estos trabajos están en proceso de evaluación de ofertas y serán licitados antes de fin de año.

El problema es que esta descomunal tubería de 19.000 metros lineales, en la que se invirtieron 29 millones de euros entre 1986 y 2007, tiene una junta metálica, con sus correspondientes tornillos, cada 12 metros. Eso arroja una cifras monstruosas de 1.583 juntas, con 4.749 tornillos –a razón de tres por abrazadera–, que, en teoría, deberían ser revisadas y, en su mayoría, sustituidas.

Primera prueba en Delicias

Llevar a cabo esta obra costaría, en su conjunto, más de dos millones de euros y llevaría años ejecutarla si se tiene en cuenta que el ‘anillo mil’ discurre soterrados a una profundidad de entre dos y cuatro metros por vías como la avenida de Zamora, los paseos de Juan Carlos I, del Cauce y del Renacimiento, la calle Mieses y la avenida de Salamanca, es decir, algunas de las calles más transitadas de la ciudad, para cubrir el recorrido circular que conecta las dos depuradoras de la ciudad (Las Eras y San Isidro).

La técnica para examinar el primer tramo del ‘anillo mil’ que pasará por el quirófano, en Juan Carlos I, pasa por examinar con microcámaras la tubería, localizar las juntas (150 con sus 450 tornillos) y sustituirlas mediante catas selectivas (sin levantar media ciudad, aunque agujereando buena parte de ella) por las de acero inoxidable. Ejecutar esta operación solo en estos 1.800 metros supondrá ocho meses de trabajos. La intervención completa en los 17.200 metros restantes, si se llevara a cabo, se prolongaría durante seis años.

El ‘anillo mil’, y en eso funciona a la perfección, permite, al menos, realizar estas obras sin cortes de agua en la red, aislando el tramo afectado.