Sentencia inédita para el sector de 'telemarketing'

Sede de Konecta en Valladolid.
Sede de Konecta en Valladolid. / R. OTAZO
  • Una jueza obliga a convertir 113 empleos de Konecta en indefinidos

Joyas y relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Selección de marcas especializadas en outdoor

Las mejores marcas a los mejores precios

¡Encuentra la cazadora que se adapta a tu estilo!

Hasta 90%

Moda casual para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡La moda que más te gusta al mejor precio!

Hasta 80%

¡Viaja con estilo!

Hasta 80%

Deportivas, botas y zapatos para hombre

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera al mejor precio

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Accesorios y gadgets electrónicos

Hasta 90%

¡Moda y complementos con diseños originales!

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda urbana para hombre y mujer

Hasta 80%

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

Viste tu cama con la Denim más reconocida

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Zapatos y botines de piel para hombre

Hasta 70%

Grandes descuentos en calzado

Hasta 80%

Selección de joyas exclusivas para hombre y mujer

Hasta 70%

Porque el descanso es salud

Hasta 80%

¡Joyas de tus marcas favoritas!

Hasta 80%

Relojes y brazaletes inteligentes

Hasta 80%

Cosmética de calidad al mejor precio

Hasta 90%

¡El calzado de moda a tus pies!

Hasta 70%

El comité de empresa de la teleoperadora Konecta Servicios de BPO, la mercantil que da empleo a 1.500 trabajadores en Valladolid capital, ha logrado una sentencia inédita para el sector de ‘telemarketing’ provincial, en la que un Juzgado de lo Social ha condenado a la empresa a convertir 113 contratos de duración determinada, fundamentalmente de teleoperadores que trabajan por obra o servicio, en indefinidos.

En algunos casos, estos empleados llevan décadas en situación de temporalidad, por lo que no generaban antigüedad a efectos del computo en caso de ser despedidos. La mayoría de ellos realizan jornada de 18 horas semanales percibiendo alrededor de 470 euros netos al mes.

La prestación de tareas en Konecta se efectúa desde hace años para la firma Vodafone, en nombre de la cual se ofertan productos a pequeñas y medianas empresas, campañas de autónomos, o se hacen portabilidades y atención a clientes.

En la sentencia de la magistrada Laura Soria Velasco, del pasado 28 de septiembre, se establece que Konecta ha incumplido un artículo del convenio colectivo mediante el cual se comprometía con los sindicatos a elevar la estabilidad en el empleo de sus trabajadores con la conversión del 40% de su personal de operaciones (teleoperadores) en indefinidos.

En el fallo se recuerda que el convenio establecía que el contrato se transformará en indefinido siempre que el trabajador lo aceptara voluntariamente, hubiera cumplido al menos 12 meses de antigüedad en la empresa, y se respetase un baremo en el que se valoraba el desempeño y la formación recibida. Además se contemplaba que la conversión de los contratos en indefinidos «no podrá suponer un cambio sustancial de las condiciones básicas del contrato».

La magistrada, que tuvo que reclamar a la empresa los datos sobre el número de trabajadores y categorías para cotejarlos con los de la Seguridad Social, reprocha a Konecta que no haya informado trimestralmente, desde 2014, al comité de los contratos indefinidos realizados.

La teleoperadora se opuso a esta demanda de los sindicatos CGT, CC OO, UGT y CSIF alegando que la misma debía de ser resuelta por la Audiencia Nacional, al tener la compañía otro centro de trabajadores en Sevilla. La juez de lo Social 3 ha desestimado este argumento al señalar que la conversión de los contratos indefinidos se debía haber hecho antes del 31 de diciembre de 2014, y fue a partir de enero de 2015 cuando Konecta se subrogó en la plantilla de Andalucía. «A esa fecha, la plantilla de Konecta la integraba únicamente la plantilla de Valladolid, por lo que estamos ante un conflicto estrictamente provincial», dice el fallo, que ha sido recurrido por la empresa al Tribunal Superior.