El exorcista vallisoletano defiende los rituales porque la menor «estaba poseída por el diablo»

Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, de Valladolid, donde, según la denuncia, se llevaron a cabo los exorcismos.
Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, de Valladolid, donde, según la denuncia, se llevaron a cabo los exorcismos. / Ricardo Otazo
  • El sacerdote Jesús Hernández apunta que «esto no es brujería, ni superchería, sino algo muy sagrado»

El sacerdote vallisoletano Jesús Hernández, exorcista de las diócesis de Castilla y León, defiende los 13 rituales ejercidos con la menor burgalesa que había intentado suicidarse y asegura que «estaba poseída por el diablo». El sacerdote no entiende el «revuelo» levantado con este caso por considerar que los «exorcismos son el pan nuestro de cada día» y lo justifica con los 200 rituales que él ha realizado en los últimos cuatro años y medio. «Era un caso de posesión y mi trabajo ya acabó, más no puedo comentar sin quebrar el secreto de mi ministerio», asegura en una conversación mantenida con 'El Mundo-El Diario de Valladolid' y recogida por la agencia Ical.

Hernández explica que «ante la angustia de unos padres que ven cómo su hija padece anorexia o intenta suicidarse, sin que ningún tratamiento parezca hacerle efecto no es extraño ni anómalo que acudan a la Iglesia». Además, considera que tras recopilar los antecedentes del caso de la joven burgalesa, con testimonios de los padres y de la propia menor, encontró pertinente llevar a cabo los exorcismos. «Hay muchos otros casos en los que, con claridad, se ve que la intervención corresponde a los psicólogos», manifiesta.

El exorcista defiende sus prácticas al apuntar que «esto no es brujería, ni superchería, sino algo muy sagrado» al ser una «oración liberadora» que debe repetirse cuando es necesario porque «el diablo tiene fuerza y persiste». Además, se siente autorizado y respaldado por la Iglesia y por el nuevo Papa.