El turismo para ver recreaciones históricas, al alza

Participantes en uno de los combates celebrados este fin de semana. /Pedro L. Merino
Participantes en uno de los combates celebrados este fin de semana. / Pedro L. Merino

Las Jornadas 'La Hispania de los vikingos', celebradas en El Espinar, atraen a 3.000 personas

La recreación fidedigna del modo de vida vikingo, sus hazañas, su forma de combatir y su asentamiento en la Península Ibérica entre los siglos IX y XX ha demostrado que tiene tirón. Las jornadas celebradas este fin de semana en El Espinar reunieron a alrededor de 3.000 personas, entre vecinos y visitantes que se desplazaron hasta la localidad espinariega para viajar en el tiempo y vivir en primera persona acontecimientos históricos como la recreación de batallas campales o de un funeral escandinavo. «Es una especie de museo en vivo que refleja la vida social y militar de los escandinavos que invadieron la Península», afirma César Turquele, fundador de la Hispania de los Vikingos. «Ha venido muchísima gente, todo el mundo se ha volcado con este acontecimiento», destaca.

Más de 200 miembros de asociaciones sin ánimo de lucro procedentes de diferentes puntos de la geografía española pusieron voz y rostro a las tropas cristianas y vikingas en los diferentes actos que se celebraron. Uno de los más populares, el funeral escandinavo, al que acudieron «más de 300 personas», tuvo lugar ayer y sirvió como colofón a unos días «fantásticos», señala Turquele . Esta simulación contó hasta con el más mínimo detalle. Tras narrar la vida del guerrero, una comitiva funeraria realizó una serie de ofrendas «para que tenga una vida mejor en el más allá». César Turquele considera que la clave de la elevada participación «es que es una actividad curiosa y rara, un mundo completamente diferente», apunta.

Es una «cita obligada» para los amantes de la Historia Medieval. A pesar de que en España este tipo de eventos «no está muy arraigado y no hay nada igual a lo que nosotros hacemos», Turleque asegura que este modelo «está empezando a despertar el interés de los recreadores europeos para venir a hacer este tipo de eventos a España». En la actualidad, afirma con orgullo, «somos un referente a nivel nacional».

Indumentaria

No son disfraces. Las vestimentas con las que los recreadores van ataviados son «clavadas a las que llevaban los vikingos», son «reliquias». El fundador de la iniciativa explica que solo hay dos formas de adquirir uno:o fabricarlo uno mismo o comprarlo a artesanos europeos. «Un traje medio puede costar entre 500 y 600 euros, pero en función del papel que desempeña cada uno, varía», sostiene. Hay que tener en cuenta,, además, el peso y esfuerzo que supone llevarlo durante tantas horas. «Pesan en torno a cinco kilos, más luego las espadas, los escudos...», dice Turleque. El proyecto Hispania de los Vikingos surgió en 2013 con el objetivo de «conocer las repercusiones que las invasiones escandinavas supusieron para la Península».

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