El Norte de Castilla

Una chocolatada y el concierto de La Banda Olivetti coronan las fiestas

Un momento del concurso de cortes celebrado el sábado.
Un momento del concurso de cortes celebrado el sábado. / C. C.
  • El segundo encierro campero roza la perfección al entrar los tres novillos junto a la parada de bueyes

La tradicional chocolatada fin de fiesta organizada por la Asociación Cultural La Tahona en la Casa Grande, casi al filo de la medianoche, y el concierto de música ska, rock, punk, reggae, etcétera, todo a su estilo, a cargo de la decena de integrantes del grupo La Banda Olivetti ponía ayer broche a la jornada dominical de las fiestas patronales de Vallelado en honor a la Exaltación de la Santa Cruz, después de una animada madrugada a la que contribuyó el buen tiempo reinante y la marcha que impuso en la verbena popular la orquesta Templo. Fiestas que hoy lunes, popularmente conocido como Lunes de las Patatas, por la degustación de un gran guiso de carne con dicho tubérculo en el paraje de La Minguela junto al río Cega, finalizan y que ayer volvieron a tener como plato fuerte el apartado taurino, con dos festejos.

Un encierro campero matinal que, al contrario que el día anterior, rozó la perfección al entrar juntos en el recorrió urbano y llegar por su pie hasta el coso los tres novillos soltados junto a la parada de bueyes, que entró un poco después que los bravos, conducidos por más de un centenar de caballistas, para disfrute del respetable que, nuevamente con un sol de justicia, aguardaba expectante en el vallado instalado la parte alta del casco urbano donde se sitúa el embudo, así como en lo alto del Pico Torre y otros tramos del recorrido urbano.

El programa matinal se completó con un nuevo encierro de carretones para los más pequeños, y por segundo año, con el tobogán de agua organizado por la Asociación de Mujeres de Vallelado en la calle Las Mochas, además de con la música del trío iscariense Los Kalis de las Caleras que fue el encargado de amenizar el vermut flamenco en la terraza del bar Barruelo. Por la tarde, los cornúpetas volvieron a cobrar protagonismo en la tradicional novillada de rejones en la que con reses del ganadero vallisoletano Luis Antonio Rodríguez ‘Taru’ hicieron el paseíllo, lidiando una res cada uno y una tercera a alimón, los rejoneadores Ferrer Martin y José Manuel Fernández.

Este lunes las fiestas tocan a su fin, además de la citada degustación del guiso de patatas con carne con un espectáculo de monólogos de humor en la Casa Grande organizado por la Asociación Cultural La Tahona protagonizado por el cómico Sergio Encinas.