El Norte de Castilla

El primer encierro campero decepciona a los aficionados

Un momento del primer encierro campero de las fiestas celebrado ayer en Vallelado.
Un momento del primer encierro campero de las fiestas celebrado ayer en Vallelado. / C. C.
  • Solo uno de los tres novillos soltados junto a la parada de bueyes llegó a la plaza de toros de la localidad

La localidad pinariega de Vallelado continúa este domingo sus celebraciones festivas mayores en honor a la Exaltación de la Santa Cruz con un programa en el que el apartado taurino, con dos festejos, volverá a cobrar protagonismo. Será un encierro campero matinal y la tradicional novillada de rejones vespertina en la que con reses del ganadero vallisoletano Luis Antonio Rodríguez ‘Taru’ harán el paseíllo los rejoneadores Ferrer Martín y José Manuel Fernández. Programa que se completara con un nuevo encierro de carretones para los mas pequeños, el tobogán de agua que por segundo año organiza la Asociación de Mujeres de Vallelado (Asomuva) en la calle Las Mochas, el concierto pop-rock de La Banda Olivetti y la chocolatada fin de fiesta en la Casa Grande organizada por la Asociación Cultural La Tahona.

Fiestas en las que los toros también tuvieron especial protagonismo ayer sábado con cuatro festejos. El primero a primera hora de la madrugada con un encierro concurso de ganaderías nocturno en el que soltaron desde un camión tres bravos novillos que realizaron varias veces el recorrido que va desde la calle Mata hasta la zona posterior de los frontones donde se sitúa el coso portátil, donde una vez finalizado se dio suelta a varias vacas para ser lidiadas de la forma tradicional por los aficionados, sin que hubiera que lamentar ningún incidente.

El segundo festejo, ya matinal, fue el primero de los esperados encierros camperos en el que se dieron suelta tres novillos acompañados por la correspondiente parada de bueyes conducidos por más de un centenar de caballistas. Encierro decepcionante, para los muchos aficionados que se dieron cita en la calle Minguela, en la parte alta del casco urbano donde se sitúa el embudo, a la que solo llegó uno de los bravos y la parada de mansos. Los otros dos, escapados desde apenas se efectuó la suelta, tuvieron que ser reducidos y traslados en sendos vehículos hasta los corrales de la plaza de toros ante la imposibilidad de ser conducidos por los jinetes.

Sin incidentes

Ya por tarde en el coso, con una más que aceptable entrada y sin que hubiera que lamentar ningún incidente reseñable, tenía lugar con la participación de quince jóvenes aficionados al torero cuerpo limpio llegados desde diferentes localidad es de la provincia y la comunidad autónoma castellano y leonesa, el concurso de cortes de novillos. Competición en la que después de tres tandas clasificatorias de cinco cortadores cada una se impuso en la gran final el vallisoletano de Serrado, Álvaro Martín Portu. El segundo puesto fue para el salmantino, Adrián Civicos, y el tercero para el también vallisoletano de Matapozuelos, Víctor Hernández. En el apartado dedicado a jóvenes promesas el ganador fue el abulense de Arévalo Diego Gutiérrez. Y de nuevo al filo de la medianoche, el programa taurino sabatino valleladense concluía con otro encierro urbano nocturno en el que se soltaron otros tres novillos, que realizaron varias idas y venidas al recorrido, y una suelta de vacas en el coso.

En cuando al resto de actividades, la animación no faltó en tanto en la ya clásica regata de bebedores de cerveza organizada por el bar Vicente y La Tahona, así como a la hora del vermut en las terrazas de los diferentes establecimientos hosteleros donde se pudo ver y escuchar los temas de grupos tan dispares como Monóxido, Flau y Cia, un grupo francés o Roberto y sus percusionistas. Y por la noche en la verbena popular amenizada por la orquesta Templo.

Las fiestas en honor a la Exaltación e la Santa Cruz dieron comienzo la noche del pasado jueves con un refresco en la Casa Grande amenizado por la charanga La Juerga, que se encargo de amenizar musicablemente el desfile de peñas previo al acto de presentación de la reina de las fiestas a los vecinos que se agolpaban en la Plaza Mayor, cargo que este año ostenta Cristina Sombrero Lázaro, desde el balcón de la Casa Consistorial.

Al día siguiente, viernes, tenía lugar la procesión, presidida por la alcaldesa y la reina de las fiestas. La jornada terminó con un multitudinario concierto en la plaza del Barruelo, a cargo de uno de los grupos más veteranos del folk castellano: La Musgaña, formación musical fundada en 1986 por Enrique Almendros, José María Climent, Rafael Martín, Jaime Muñoz y Carlos Beceiro con la intención de formar un grupo folk centrado en la música tradicional de la Meseta.