El Norte de Castilla

Las clarisas de Cantalapiedra se despiden del año de Misericordia

    Cuatro sacerdotes participaron en la celebración de la eucaristía en el convento.
    Cuatro sacerdotes participaron en la celebración de la eucaristía en el convento. / Jorge Holguera
    • El convento del Sagrado Corazón de Jesús dijo adiós a varios meses cargados de jornadas organizadas con motivo del Jubileo Extraordinario

    El convento del Sagrado Corazón de Jesús de Cantalapiedra acogió ayer la clausura del Año Santo de la Misericordia con una celebración especial. A la vez que en Cantalapiedra, también se celebró misa en el santuario de la Peña de Francia, donde el obispo también había abierto una de las tres Puertas Santas abiertas durante este Jubilar extraordinario.

    Hoy se clausura la de la catedral nueva de Salamanca.

    A Cantalapiedra se desplazó el vicario general de la Diócesis de Salamanca, Florentino Gutiérrez;el arcipreste de Peñaranda de Bracamonte, Fernando García; yel párroco de Peñaranda de Bracamonte, Lauren Sevillano. También participó el párroco de Cantalapiedra y capellán de las hermanas clarisas, Anastasio Fariza.

    Tras la reja estaban las más de cuarenta religiosas y en los bancos del templo estaban ocupados por personas llegadas de diferentes localidades. Todos ellos participaron en la última misa del año extraordinario Jubilar de la Misericordia. Después pudieron contemplar una presentación repleta de fotos a modo de resumen de este Jubileo en el monasterio de Cantalapiedra. Posteriormente las hermanas obsequiaron a los asistentes con un ágape.

    Puerta abierta

    En la homilía, Florentino Gutiérrez quiso acrecentar la esperanza de los asistentes que pudieron ver con pena el fin del año dedicado a la Misericordia, destacando que «aquí no acaba la historia, esto ha sido como un recordatorio, aunque se cierra la puerta esto no termina». De hecho la puerta del convento no se cerrará, sino que quedará abierta al acogimiento de quienes quieran acceder a través de ella al corazón de Jesús. En este sentido iban las palabras del vicario que aludió a la necesaria apertura de la puerta no sólo de unos templos determinados, sino de todos. También invitó a los fieles a participar en el sacramento de la confesión.

    Finalmente en el documental proyectado por las hermanas clarisas en el locutorio se habló del «breve pero intenso recorrido por las experiencias atesoradas durante el Jubilar». En el mismo aludieron a la fecha en la que el Papa Francisco convocó el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, «el 11 de abril, vigilia del Domingo de la divina Misericordia del año pasado».

    Precisamente ayer, fue el «aniversario de lo que podríamos llamar la primera piedra espiritual» del monasterio del Sagrado Corazón de Jesús de Cantalapiedra, según recordaron las hermanas, fue cuando en la iglesia de Santa María del Castillo la Madre María Amparo, fundadora del monasterio, «tuvo lo que ella llamó un sueño».