El Norte de Castilla

«Las redes sociales y el teléfono móvil eliminan tiempo para la lectura»

Mario Martín abre un libro en su establecimiento.
Mario Martín abre un libro en su establecimiento. / Rubén Ramos
  • Mario Martín / Librería Víctor Jara

  • Se muestra pesimista con el momento actual que atraviesa el sector, «el libro está en retroceso, cada vez hay menos lectores»

No solo se muestra pesimista con el estado que atraviesa el sector, sino que las perspectivas que adivina no son nada halagüeñas. Su experiencia avala una opinión generalizada que carga las culpas en la irrupción de internet y todas las redes sociales que le han acompañado en los últimos tiempos. Mario Martín lleva 40 años al frente del negocio y, por lo tanto, ha visto todo tipo de crisis, aunque ninguna como ésta, asegura. «Es un tema ya crónico, estamos subsistiendo e intentando tirar hacia adelante, pero el sector está muy mal», asegura, antes de lanzar el dardo a la diana. «Las nuevas redes sociales eliminan tiempo para la lectura, y la gente cuando tiene un rato libre después de trabajar o estudiar lo dedica al teléfono móvil y a las redes sociales»,explica.

Mario, que se inició en el negocio hace ahora 40 años en un local situado frente al que ahora regenta en la calle Meléndez, no titubea en su diagnóstico. «El libro está en retroceso, vendemos menos porque hay menos lectores. Aunque eso no quiere decir que vaya a desaparecer porque crisis las ha habido en muchas ocasiones como la que hubo en los años 80», asegura, apuntando que la llegada del ‘ebook’ también ha restado seguidores al papel. «Todo suma, y ese es aspecto más, pero no nos engañemos. No hay que darle tantas vueltas. Las nuevas generaciones no se enganchan a la lectura, y el sector está mal porque el papel está mal», sentencia.

Como responsable de la librería Víctor Jara, uno de los establecimientos de referencia en la capital, tomó parte en la última Feria del Libro de Ocasión celebrada en la Plaza, con un balance nada esperanzador. «Hay quien dice que la feria ha estado bien, y quiénes decimos que ha estado muy mal», resume, resignado a su pesar a compaginar la venta de libros con otro tipo de productos.