El Norte de Castilla

«Defender el Archivo es defender y trabajar por la unidad de España»

    Policarpo Sánchez muestra el premio que recibió ayer en Madrid.
    Policarpo Sánchez muestra el premio que recibió ayer en Madrid.
    • Policarpo Sánchez - Presidente de la Asociación Salvar el Archivo

    • Después de ocho años abanderando la batalla contra la Generalitat, considera un triunfo lograr que «en Valencia o Aragón sientan el archivo como algo propio»

    Su tenacidad resulta tan intensa que bien parece que llevara toda la vida partiéndose la cara por el Archivo. Toda una vida que comenzó en 2008 y que ha madurado hasta convertirse en cuestión de Estado, trascendiendo a Salamanca para encontrar miles de apoyos en distintos rincones del país, incluidas provincias como Barcelona o Valencia. El próximo día 25 su defensa del Archivo llegará hasta el Senado y unos días después, ya en noviembre, traspasará fronteras para asentarse en el Parlamento Europeo.

    –¿Ha merecido la pena el viaje?

    –Sin duda. Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que defender el Archivo es defender y trabajar por la unidad de España. Se han dado pasos que pocas veces se han dado por la iniciativa de una persona como, por ejemplo, conseguir el respaldo por unanimidad del Parlamento autónomico. Se ha conseguido también que no se utilizara el Archivo como un arma arrojadiza, como había pasado hasta ahora, sino convertirlo en una causa común de todos los españoles. Una causa que se basa en algo tan básico y fundamental como el cumplimiento de la ley. Hemos avanzado en este camino a base de mucho sufrimiento y, en mi caso, a costa de perder incluso el puesto de trabajo.

    –¿Hay quien puede pensar que su defensa es algo personal?

    –En absoluto. Empecé en 2008 y sí decidí dar el paso en 2011 de salir a la luz pública fue para hacer más presión porque me dí cuenta de que mandar cartas al ministerio no servía de nada. Entonces fue cuando puse por delante de lo personal la defensa del patrimonio público. Fui testigo de que no se estaba cumpliendo la ley y de que no se enviaban documentos para hacer justicia histórica sino para contentar las pretensiones de los partidos independentistas catalanes.

    –Da la sensación de que esta guerra es solo cosa de Policarpo Sánchez, ¿se siente solo?

    –Los principios fueron terribles, de gran sufrimiento personal porque, al quitarme el trabajo, llegué a pensar que no iba a poder pagar las facturas de casa. Seguí porque si habláramos de pintura, estaríamos hablando del Museo del Prado, y sin embargo a nadie se le ocurre llevarse una de las grandes obras del Prado.

    –¿Su insistencia le ha generado presiones de algún tipo?

    –Muchas, por ejemplo a raíz de las redes sociales he recibido amenazas muy graves, sobre todo desde perfiles de gente vinculada a Esquerra Republicana y al independentismo. Y esto te lleva muchas veces a la soledad de verte peleando frente intereses políticos, unos porque estaban consiguiendo su objetivo ideológico que era desmembrar el Archivo, y los otros porque los partidos estatales miraban hacia otro lado para no molestar a los nacionalistas.

    –En todo este proceso ha conseguido recabar los apoyos más insospechados, ¿alguno le ha sorprendido sobremanera?

    –Hemos conseguido informar a miles de ciudadanos y posiblemente el apoyo más querido es encontrarte a gente, por ejemplo en Valencia, que te para y te reconoce por la calle para darte su ánimo. Y es que también allí se preguntan por qué elpatrimonio histórico valenciano tiene que ir a manos de la Generalitat de Cataluña. Por eso digo que es una pelea de muchos, no solo mía ni de los salmantinos.

    –Generalitat que también ha ganado sus pequeñas batallas.

    –Sí porque si la Generalitat está en rebeldía frente al Estado de Derecho, y ni siquiera respeta la Constitución Española y se dirige hacia un referéndum, ¡cómo va a respetar unos documentos! Cuando el 22 de junio me reúno con el máximo responsable de los archivos catalanes, Jusep Boyà, y le digo ‘acabemos con el dolor que estáis produciendo a familias de toda España y su respuesta es ‘el dolor de las familias no nos importa, lo único que nos importa es que elArchivo de Salamanca desaparezca...’ Con eso se desvela que el propósito de la Generalitat no es dela justicia histórica ni la reparación a las familias catalanas. El objetivo es de destrucción del Archivo.

    –¿Se ha convertido en un pulso infinito? ¿Un proceso sin final?

    –Nosotros vamos a seguir con la presión a todos los niveles. Vamos a llevar una moción al Senado en la que se insta al Gobierno de la Nación que exija el cumplimiento de la ley, que acate las sentencias judiciales y que devuelva la documentación que tiene ilegalmente. Y en el Parlamento europeo lo mismo con una variante que permite al comisión de derechos humanos, la indefensión y la violación de derechos fundamentales de esas familias.

    –Llama la atención que sea alguien de Foro Asturias y no de Salamanca quien lleve el caso al Senado.

    –Lo hace una senadora por Foro Asturias, y pienso que es un dato positivo porque indica que en Asturias sienten el Archivo como propio. El apoyo masivo que tenemos en Valencia o en Aragón es porque sienten que es el Archivo de España.

    –¿Qué pasos quedan por dar?

    –Además de los ya comentados en Senado y Parlamento Europeo, seguiremos con la recogida de firmas e informando en toda España. Luego a nivel judicial, el tema está visto para sentencia y de lo que tenemos conocimiento es que si el Tribunal se guía solamente por criterios jurídicos, esta demanda está ganada con las pruebas que hemos presentado.

    –Por el camino ha surgido una petición paralela al proceso, que tiene que ver con el Centro de la Memoria Histórica. Un edificio que ha costado 10 millones de euros al erario público y que, en apenas un año, solo se ha abierto para albergar tres presentaciones de libros.

    –Sí. Uno de los esfuerzos de todos estos años es también dar a conocer a todos los ciudadanos qué documentación guarda ese Archivo y que ellos son los propietarios de esa documentación.

    –Pero el Archivo es de libre acceso...

    –Sí, pero la gente lo ve todavía como algo para investigadores e historiadores. Es propiedad de todos los ciudadanos y con una exposición lo podríamos acercar para que la gente conociera su contenido. Mataríamos dos pájaros de un tiro porque de paso estaríamos dando uso a un edificio que ha costado muchos millones y que no se está aprovechando debidamente.

    –¿Ha habido algún movimiento en este sentido?

    –El Gobierno no ha respondido, pero sí contamos ya con el apoyo del alcalde de Salamanca.