El Norte de Castilla

Representantes de la Universidad, de la Junta y alcaldes, entre el público, durante la presentación del proyecto.
Representantes de la Universidad, de la Junta y alcaldes, entre el público, durante la presentación del proyecto. / JOsé Carlos Diez

Guardo, campo de pruebas para rentabilizar los purines

  • Un proyecto Life prevé ahorrar 250 millones en fertilizantes, que se obtendían de residuos de las granjas porcinas

  • La consejera de Agricultura y Ganadería presenta la iniciativa, financiada por la UE con 1,7 millones

El proyecto Life Ammonia Trapping para recuperar el nitrógeno de los purines de las granjas porcinas y avícolas y transformarlo en sal de amonio fertilizante, reducirá la contaminación y supondrá un ahorro en fertilizantes al sector agrario de Castilla y León de casi 250 millones al año. Así lo ha expuesto la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta, Milagros Marcos, que ha intervenido este viernes en el Ayuntamiento de Guardo en la presentación de la iniciativa.

El programa, que tiene una duración de tres años y está dotado con 1,76 millones de euros, ha sido aprobado por la Unión Europea. El proyecto consiste en investigar la extracción del nitrógeno de los purines de granjas porcinas y de las gallinazas de granjas avícolas de Castilla y León. La consejera ha asegurado que «merece la pena venir a Guardo siempre, y más para ver en vivo y directo un proyecto que se inicia ahora y que va a contribuir a garantizar el futuro de un sector clave en la comunidad, como es el porcino».

Marcos ha indicado que la región es la tercera en el ámbito nacional en cuanto a producción de porcino. Esta actividad genera 99 millones de euros y da empleo a 15.000 personas. La titular de Agricultura y Ganadería de la Junta ha destacado también la capacidad de crecimiento de este sector ganadero por todas las actividades relacionadas de comercialización y exportación.

Liderado por la Universidad

Sobre el proyecto Life, Milagros Marcos ha afirmado que la Junta quiere continuar junto al sector, de la mano de Deporcyl, «con un socio investigador clave, como es la Universidad de Valladolid», y destacó las vertientes del proyecto en bioseguridad y en bioeconomía.

En cuanto a seguridad, la Junta ya ha trabajado en la recuperación de cadáveres de animales que tendrían como destino las calderas de biomasa. «Se trata de nuevas formas de aprovechamiento de los cadáveres, ofreciendo garantías de seguridad, evitando que el animal salga de la explotación, ahorrando costes energéticos a la explotación y aumentando la seguridad al evitar desplazamientos por la retirada», ha explicado Marcos.

Ademas de dar respuesta a las demandas de la UE sobre sostenimiento ambiental, la consejera ha destacado el aspecto económico. Ha expuesto que hasta ahora era complejo transformar purines, y con este proyecto se recupera que un producto que causa malos olores y se procesa para generar un ahorro en el sector agrícola, teniendo en cuenta el coste del nitrógeno que se utiliza en el campo como fertilizante.

A la presentación del proyecto Life Ammonia Trapping han asistido el alcalde de Guardo, Juan Jesús Blanco; el director general de Deporcyl, Daniel Manso Martín; el vicerrector de Infraestructuras de la Universidad de Valladolid, Luis Manuel Navas Gracia; la vicerrectora del Campus de La Yutera en Palencia, Mercedes Sánchez Báscones, y la investigadora del Itacyl, Mari Cruz García González.

En la granja Deporcyl

Con anterioridad, la consejera ha visitado las instalaciones que la empresa Deporcyl tiene en el núcleo de San Pedro de Cansoles, perteneciente a Guardo, donde se realizarán las experiencias a escala real. También se aplicará la experiencia en la explotación avícola de huevos camperos La Cañada Soriana, en Aldealafuente, y en las instalaciones de la empresa salmantina Enusa, donde se llevará a cabo la captación de amonio en el proceso de digestión anaerobia de purines de cerdo.

Por su parte, la vicerrectora de La Yutera y coordinadora del proyecto, Mercedes Sánchez Báscones, explicó que el proyecto consiste en atrapar el amoniaco que se libera de los residuos ganaderos –porcino y avícola–, recuperarlo y volverlo a aprovechar como fertilizante. «En el desarrollo del proyecto se mostraron muy interesadas las empresas productoras de fertilizantes, porque el sulfato amónico es muy deficitario y nosotros podríamos proporcionárselo», indicó Báscones.

La coordinadora del proyecto ha destacado que así se consigue que el amoniaco no contamine el aire, ni los suelos ni las aguas, «y si lo consiguiéramos, y el avance medioambiental sería enorme».