'Las cuatro torres'.
'Las cuatro torres'.

Trama negra en la galaxia blanca

  • Mourinho, Ronaldo, Casillas y Florentino Pérez, "a la caza del topo" en una novela

  • Leandro Pérez debuta en la intriga con 'Las cuatro torres', un thriller que chapotea en la cloacas del Real Madrid

Al acceder a Madrid por carretera desde el norte se dibuja de lejos el inequívoco perfil de cuatro esbeltos rascacielos. Se alzan en lo que fue la ciudad deportiva del Real Madrid. Definen el 'skyline' capitalino y simbolizan el poder económico, político y tecnológico que los hizo posibles tras una oscura recalificación urbanística. Su construcción movió voluntades e intereses y 80.000 millones de pesetas. La visión de estos cuatro colosos de acero, hormigón y vidrio en sus constantes viajes desde su Burgos natal, inspiró a Leandro Pérez (1972) su primera novela.

Demuestra con 'Las cuatro torres' (Planeta) que fútbol y literatura no son una pareja imposible. Es un thriller trepidante de tinte muy negro que chapotea en las cloacas del galáctico club merengue, acaso el más poderoso y mediático del mundo. La caza de un incómodo topo que mina secretos de despacho y vestuario de la 'casa blanca' es el motor de una intriga en la que José Mourinho, Cristiano Ronaldo, Iker Casillas o Florentino Pérez se convierten en personajes.

"Es una novela negra, futbolera y sentimental muy bien escrita", anticipa Arturo Pérez-Reverte, también personaje ocasional y lector privilegiado de la primera aventura de Juan Torca. Atípico e inclasificable "investigador accidental", llega al planeta de la ficción "para quedarse", nacido del inquieto magín de Leandro Pérez, antiguo periodista cultural y hoy empresario en el ámbito de la comunicación digital.

En sus viajes desde Burgos se dibujó el complejo perfil de Torca, "un náufrago que parece haber tocado fondo cuando desembarca en Madrid". Un lobo solitario que vive en un hotel de Gran Vía, corre por el Retiro y disfruta con 'Los Soprano'. De vuelta de todo, su desencantada vida cambiará cuando se reúna con su compadre Javier Marsé en una de las cuatro torres. Y cuando se crucen en su camino Nerea, joven recepcionista del hotel, y Adriana, la mujer de Marsé.

Estamos en el otoño de 2011. El Madrid de Mourinho encadena una victoria tras otra, pero está perdiendo un partido que no juega con el balón. "Debes averiguar quién es el puto topo que está filtrando a Ramón Ribeyro lo que se cuece en el vestuario del Madrid", le encargará a Torca su antiguo camarada en Bosnia "al frente de una agencia de detectives que recuerda a Método 3".

El lector tardará lo suyo en averiguar si este exmilitar "siempre en el filo de la navaja y los límites de la ley" es un mercenario, un detective o un asesino. Y lo hará mientras él trata de desenmascarar a la garganta profunda a la que deparan idéntica inquina el entrenador luso, el todopoderoso presidente blanco y parte del vestuario galáctico.

Conocerá antes los oscuros tejemanejes e intrigas en torno a las cuatro torres, "cómo gracias a ellas Florentino pudo fichar a Beckham, Zidane, Figo y al primer Ronaldo". Sabrá luego qué se cuece en "santuarios merengues" como el Asador Donostiarra, en los despachos de las torres y del Bernabéu, "donde acaso se acumule más poder e influencia que en la Moncloa, y que solo deja de estar en crisis el día que gana la Copa de Europa".

"No es una investigación periodística. Es una fábula sobre hechos reales", explica el autor. "La novela negra es una herramienta eficaz para contar en que mundo vivimos, para construir una verdad sólida con muchas mentiras. Me sirvo de esa capacidad para mostrar el Madrid de hoy y los entresijos del club de fútbol más importante del mundo", asegura. "No he cruzado la línea roja del cotilleo y no novelo contra Casillas, Mourinho o Florentino, el 'Special One', que espero que la lea y no me declare persona non grata" ironiza Leandro Pérez. "Tiene amigos y enemigos muy poderosos" acota.

Imaginó y desechó muchas historias con Juan Torca antes de completar esta, "que desvela un pasado que pesa mucho". "Estuvo en Bosnia, Afganistán, Guinea y Colombia, y se hizo con un oscuro tesoro en el mar de Aral". En la cabeza del escritor bulle ya la próxima aventura de Torca, "que ojalá fuera de cine". "Si fantaseo con ello, sería un personaje idóneo para José Coronado, Luis Tosar o Javier Bardem".

Madridista de pro, idolatró a su paisano Juanito y se confiesa "más 'casillista' que 'mourinhista'". Como el buen informador literario que fue y el gran lector que es, salpica el relato de guiños a narradores como Juan Marsé, Carmen Laforet, Murakami, Vázquez Montalbán, Julio Ramón Ribeyro, y citas de Javier Marías o Antonio Muñoz Molina.