La 'velutina', la avispa asiática que afecta a la Cornisa Cantábrica, a 20 kilómetros de Burgos

Ejemplar de una avispa invasora, la ‘vespa volutina’, junto a una avispa común.
Ejemplar de una avispa invasora, la ‘vespa volutina’, junto a una avispa común. / Mikel Fraile
  • Esta especie invasora amenaza el ecosistema de Castilla y León, según alertan los apicultores de la comunidad

Los apicultores de la zona norte de la provincia de Burgos han advertido en los últimos años de la inminente llegada a la región de la conocida como 'avispón asiático', es decir, la 'vespa velutina'. Esta especie invasora fue detectada en 2010 en el Cataluña y País Vasco, desde donde se ha ido desplazando por toda la Cordillera Cantábrica hasta llegar también a Galicia y Asturias. Este insecto proviene de Asia y entró en Europa a finales de 2004, cuyo origen se achaca a un contenedor importado de China a través del puerto de Burdeos. Al parecer, se expande entre 60 y 100 kilómetros al año.

Yolanda Martínez, apicultora de Espinosa de los Monteros (Burgos), relata que «hace unos días vino uno cliente con un carrito de avispas de Cantabria», y afirma que la 'velutina' está a tan solo 20 kilómetros de la localidad burgalesa en línea recta. De esta forma, amenaza al ecosistema de Castilla y León, ya que puede estar próxima su llegada, lo que supondría un grave problema para el sector y para los agricultores, tal y como ha ocurrido ya en otras zonas de Europa.

«Si ahora veo una avispa de este tipo aquí, solo puedo llamar a mis compañeros de Guipúzcoa –donde se han destruido cerca de un centenar de nidos de ‘velutina’ en lo que llevamos de año y cerca de mil cuando se detectó-, porque yo no tengo ni idea», señala Martínez que explica que, en Castilla y León, no hay ningún protocolo establecido para su retirada. «Cuando lo comentamos con la Junta, dijeron que cuando llegara el momento, se vería», anota la apicultora. Y es que, según asegura, «puedo llamar a los bomberos de aquí, pero no tienen el equipo adecuado, porque no podemos ir como vamos a las abejas», subraya. «Los nidos suelen estar muy altos y cómo me voy a poner yo a coger un nido de un metro de diámetro y con dos mil avispas dentro», se queja.

Este insecto con origen asiático, que llega a medir más de 3,5 centímetros, puede matar a 70 abejas a la hora. «Entre unas pocas avispas de este tipo, en un par de horas, destruyen una colmena entera, crías, polen y miel», anota. Cuando localizan una, avisan al resto mediante feromonas y eliminan al vuelo a las propietarias con su mandíbula, «porque buscan proteínas, azúcar y néctar».

Colonizar la península

Algunos expertos pronostican que en una década puede haber colonizado la península. Yolanda Martínez pide, por todo ello, a la administración apoyo, y recuerda que el año pasado existió riesgo y alarma, pero que este año está muy cerca. En este sentido, pone como ejemplo el protocolo de actuación que se estableció en Guipúzcoa, donde los bomberos trabajan con pértigas que introducen una especie de veneno que acaba con los avispones y también con sus visitantes posteriores, según explica. De hecho, el presidente de la Asociación de Apicultores guipuzcoanos, Julián Urkiola, impartirá el próximo sábado, coincidiendo con la VII Feria de la Miel de Brezo, una conferencia en el Aula Cultural de Caja de Burgos de Espinosa de los Monterios bajo el título ‘Estado actual de la Vespa Velutina Avispón asiático’. Los apicultores de la comarca temen perder las 500 colmenas que existen.