La última imagen de Laura Luelmo con vida

Laura Luelmo en la caja del supermercado de El Campillo. La imagen la ha publicado 'Huelva Información'. /'ABC'
Laura Luelmo en la caja del supermercado de El Campillo. La imagen la ha publicado 'Huelva Información'. / 'ABC'

La joven zamorana compró en un supermercado huevos, agua y una bolsa de patatas antes de ser asesinada por Bernardo Montoya

El Norte
EL NORTEValladolid

Tres meses después del asesinato de la zamorana Laura Luelmo en El Campillo (Huelva), el periódico 'Huelva Información' ha difundido la que podría ser la última imagen de la joven de 26 años con vida, poco antes de que fuera abordada por el supuesto autor del crimen, Bernardo Montoya.

La imagen, que publica el diario 'ABC', es un fotograma en blanco y negro de las cámaras de seguridad del supermercado Alsara, adonde Laura Luelmo fue a comprar huevos, agua y patatas fritas. 'Huelva Información' ha tenido acceso a la diligencia de visionado de grabaciones del supermercado, realizado por dos agentes de la Guardia Civil.

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El diario explica que la grabación se realizó entre las 17:14 y las 17:20 horas del 12 de diciembre. En los 19 fotogramas disponibles se puede ver a la joven entrando en la tienda y haciendo la compra. Laura vestía un abrigo oscuro con capucha, pantalones vaqueros y deportivas.

La joven, como se ve en las distintas imágenes, habló con un empleado, que le entregó media docena de huevos, y en el momento en que pagaba la compra incluso llegó a mirar a la cámara.

Laura Luelmo desapareció ese miércoles día 12 de diciembre. Fue al volver del supermercado a su casa cuando Bernardo Montoya la metió en su domicilio a la fuerza. El ticket de la compra que hizo la profesora zamorana, de tan solo 26 años, data de las 17:20 horas y, a las 18:10 horas, unos vecinos del pueblo onubense relataron a los investigadores que vieron el coche de Montoya, un Alfa Romeo negro, con el maletero abierto a las puertas de su vivienda.

Esos 50 minutos, antes de ser introducida en la parte de atrás del vehículo, Laura permaneció amordazada y maniatada en casa de su vecino. Horas más tarde, ese día por la noche, murió. Los investigadores encontraron en casa de Montoya los huevos y el agua. El supuesto asesino de la joven reconoció haberse comido la bolsa de patatas.