Un joven de 25 años a una niña de 9 en Valladolid: «Te voy a llevar a mi casa»

Columpios vacíos ayer en la plaza de la Solidaridad. Al fondo, por un pasadizo, se encuentra la plaza de la Armonía, donde se produjo el aparente intento de rapto de una niña el martes../J. S.
Columpios vacíos ayer en la plaza de la Solidaridad. Al fondo, por un pasadizo, se encuentra la plaza de la Armonía, donde se produjo el aparente intento de rapto de una niña el martes.. / J. S.

La denuncia del aparente intento de rapto de una menor en la plaza de la Armonía moviliza a la Policía Nacional y alarma a los padres de La Victoria

J. Sanz
J. SANZ

«El miedo es libre y, aunque es cierto que vienes al parque con cierto temor y miras más a tus hijos, tampoco podemos quedarnos en casa porque haya ocurrido esto», explicaban hoy en un corrillo las pocas madres que a media tarde se acercaron a la plaza de la Solidaridad, el punto neurálgico para los pequeños en el barrio de La Victoria, conectado por un amplio túnel con la arbolada plaza de la Armonía. Allí, en este último punto, un padre alertó el martes a la Policía Nacional de un aparente intento de rapto de su hija de nueve años que habría sido perpetrado por «un chico joven de unos 25 años, de mediana altura y de complexión fuerte», según reza en la denuncia que interpuso después en la Comisaría. El caso está ahora siendo investigado por los agentes y lo ocurrido ha generado la lógica alarma entre los progenitores del barrio. Y más si se tiene en cuenta que estas dos plazoletas son frecuentadas a diario por decenas de menores y que se encuentran situadas junto al colegio público Pedro Gómez Bosque, el polideportivo y una guardería.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las ocho de la tarde en un lateral de la plaza de la Armonía, donde se encontraban jugando un grupo de niños de unos nueve años, en su mayoría compañeros del cercano colegio público situado al borde de la plaza de la Solidaridad. La pequeña, según relató después ella misma, salió corriendo en un momento dado hacia su padre, que se encontraba en las inmediaciones, y le contó que un joven se había acercado a ella en un momento dado, la había agarrado del brazo y la había espetado un: «Te voy a llevar a mi casa». Ella, al parecer, respondió a golpes para zafarse y huyó del lugar hasta que encontró a su progenitor.

El padre alertó de inmediato a los servicios de emergencia y al lugar de los hechos se desplazaron varias patrullas de la Policía Nacional. «El hombre y su hija se subieron a uno de los coches y recorrieron las calles del barrio para intentar localizar al chico», relataron ayer unas madres que prácticamente en tiempo real recibieron a través de los distintos grupos de WhatsApp, en su mayoría vinculados el colegio, el relato pormenorizado de los hechos escrito por los padres de la propia víctima.

El caso es que los agentes no consiguieron localizar a sospechoso alguno que respondiera a la descripción aportada por la menor y ella como su padre acudieron esa misma noche a la Comisaría para interponer la correspondiente denuncia, según confirmaron ayer fuentes de la Policía Nacional. Las mismas fuentes quisieron aclarar que se trata de la primera denuncia sobre posibles acercamientos a menores que han recibido en los últimos meses en la capital, aunque «está siendo investigada con el fin de aclarar lo ocurrido, buscar al sospechoso y evitar generar una alarma innecesaria», pero que lógicamente ya ha recorrido las calles de La Victoria desde minutos después de los hechos y, sobre todo, a primera hora de la mañana de ayer, cuando abrió sus puertas el colegio.

«Claro que te genera miedo y muchas madres han puesto en los grupos que no piensan pasar por la plaza estos días», resumieron las madres que sí acudieron ayer a los columpios de este punto neurálgico de La Victoria antes de concretar que el relato sobre lo ocurrido, comunicado, al parecer, por la propia progenitora de la niña, apunta a que la menor «logró escaparse de este chico después de darle patadas e, incluso, golpearle con un palo». El lugar de la aparente agresión es una plazoleta arbolado y menos frecuentada que la plaza de La Solidaridad, aunque cuenta con dos bares con terrazas con vistas al escenario. La investigación está abierta.