El tercer encierro de Medina lleva al coso a cinco de los seis novillos

Numeroso público seguió desde el coso medinense los cortes y recortes que hicieron los jóvenes a las reses. /P. G.
Numeroso público seguió desde el coso medinense los cortes y recortes que hicieron los jóvenes a las reses. / P. G.

La Policía Local interpuso un total de 15 denuncias, 14 a vehículos y otra a un caballista

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZMedina del Campo

El tercer encierro de las fiestas patronales de Medina del Campo finalizó este jueves con cinco de los seis novillos desencajonados en el coso del Arrabal. La suelta, que se caracterizó por ser «limpia y rápida», tal como explicó el concejal de Festejos, José María Magro, no contó con incidentes reseñables, salvo dos heridos que fueron atendidos en la enfermería de la plaza de toros.

El primero sufrió un golpe en la cara, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital Comarcal para que le realizaran unas placas; y el segundo sufrió varias heridas en el interior y exterior del labio.

Las reses, pertenecientes a la ganadería de La Glorieta, fueron desencajonadas desde los corrales ubicados en la parcela número 9 del pago, situado en las proximidades al término municipal de El Campillo, y desde este punto emprendieron una carrera hasta las calles de la localidad que tuvo una duración de 36 minutos. A pesar de que la manada fue hermanada durante todo el recorrido, a la altura del puente del AVE se rompió, y uno de los novillos no consiguió finalizar el trayecto, emprendiendo su camino en solitario hasta los corrales donde fue inmovilizado.

El encierro contó con un menor número de cabalistas, lo que permitió que la manada dejara estampas en el campo típicas de las fiestas patronales, ya que los novillos fueron en manada gran parte del recorrido campero.

El último encierro, el sábado

Una vez que las reses recibieron el arreo final, en la zona del embudo emprendieron una nueva carrera por las calles donde los mozos pudieron cortar y recortar a los animales que, una vez más, destacaron por su casta y bravura, como aseguraron desde la organización del encierro, que destacó la labor realizada por los pastores y la dirección de campo para que el encierro pudiera llegar hasta las calles.

En esta suelta, la Policía Local interpuso un total de 15 denuncias, de las cuales una pertenece a un caballista, que no siguió el orden establecido por las banderas que señalan la zona de tránsito, y 14 vehículos que «no respetaron ninguna de las banderas y cuando estaba el toro que se escapó cerca de los corrales se saltaron toda la ordenanza», aseguraron desde organización.

El último de los encierros al estilo de la villa se celebrará el próximo sábado, a las nueve de la mañana, y los protagonistas serán seis novillos pertenecientes a la ganadería de Valdefresno, de procedencia de Atanasio-Lisardo.

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