La séptima edición del Valladolid Motor Vintage entrega sus premios con éxito de público

Los modelos, aparcados en Recoletos. /Gabriel Villamil
Los modelos, aparcados en Recoletos. / Gabriel Villamil

Miles de personas disfrutaron de los cerca de quinientos modelos que se expusieron en la Acera de Recoletos

Ruth Rodero
RUTH RODERO

La séptima edición del Valladolid Motor Vintage celebrada esta mañana en la Acera Recoletos fue todo un éxito, no solo de participación, sino también de público, que aprovechó la buena temperatura con la que amaneció el domingo para disfrutar de los clásicos del motor.

Casi 500 vehículos inscritos entre coches y motos que hicieron las delicias de grandes y pequeños, que escuchaban emocionados las historias de padres y abuelos de viajes a las vacaciones soñadas en coches, a sus ojos diminutos, en los que sin las comodidades de los de ahora se hacían kilómetros y kilómetros.

Como es tradición, al final de la jornada, después de haber fotografiado a los vehículos más espectaculares, llegó la hora de conocer la decisión del jurado en cada categoría puesta en liza.

De esta forma, el premio al coche más antiguo fue para José Sicilia con su Citroën B12 de 1926, que recogió el premio a manos de Ana Redondo, concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid.

La moto más antigua de esta edición fue una Peugeot 300cc del año 1905 cuyo propietario, Mario Occhiuzzi, es un viejo conocido del Valladolid Motor Vintage. José Luis Acebes, director de Desarrollo de Negocio de ITEVELESA fue el encargado de entregar este galardón.

También hubo reconocimiento para el vehículo industrial más antiguo, que en esta ocasión lo recibió un tractor Falmall F12 del año 1932. Miguel Ángel Rubio recibió el premio de manos de Abel López, director de relaciones institucionales de Michelín.

Pero no solo hubo vehículos de Valladolid o de la comunidad en la mañana de hoy, también de otros muchos puntos del país. El que desde más lejos llegó fue Senen Escudero, que con una moto Puch Minicross 300cc viajó desde Cáceres y por ello Manuel Salgado, director de Nuevos Negocios y Grandes Clientes de El Norte de Castilla le entregó el reconocimiento al vehículo llegado desde más lejos.

El Club Veteranos de Valladolid y el Club 600 de Palencia fueron los clubes con mayor número de inscritos de la ciudad y fuera de ella. José Sicilia recogió el premio de manos de Santiago de Garnica, periodista de Motor de El Norte de Castilla en representación del club vallisoletano e Isabel Ferranz, directora Territorial de Mapfre en Valladolid, Burgos y Palencia hizo lo propio con Ángel Palencia, presidente del club 600 de Palencia.

La mejor puesta en escena fue en esta ocasión para Luis Antonio Martín, Rocío Papperitz, José Miguel San Juan y Marta de la Fuente, que recibieron el reconocimiento de manos de Jesús Llorente, director de Lexus Valladolid, mientras que el premio a la mejor fotografía realizada con el móvil durante jornada se lo llevó Rubén Martín Arranz. José Luis Acebes, director de Desarrollo de Negocio de ITEVELESA fue el encargado de entregar este galardón.

Para acabar, llegaron los premios para el vehículo más antiguo con póliza Mapfre, que entregó Isabel Ferranz, directora Territorial de Mapfre en Valladolid, Burgos y Palencia a Enrique Sánchez cuya póliza data de 1961 y el premio al vehículo más antiguo con neumáticos Michelín que recayó en Carlos Zaera y su llamativo Buick Roadster amarillo de 1928, que recogió el premio de manos de Abel López, director de relaciones institucionales de Michelín.

Este encuentro de vehículos clásicos organizado por El Norte de Castilla, afianzado ya como la cita con mayor participación de Castilla y León, contó en esta séptima edición con el patrocinio del Ayuntamiento de Valladolid, Mapfre, Michelin, Itevelesa y Lexus; y la colaboración de Coca-Cola y Rock on Wheels España.