Seis de cada diez vallisoletanos hacen oídos sordos a las pruebas para prevenir el cáncer de colon

Campaña informativa sobre la prevención del cáncer de colon, en la plaza de Zorrilla. /HENAR SASTRE
Campaña informativa sobre la prevención del cáncer de colon, en la plaza de Zorrilla. / HENAR SASTRE

La AECC lanza una campaña para incrementar la participación en los programas de cribado, claves para incrementar la tasa de supervivencia de la enfermedad

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

Jesús Medina (Valladolid, 1950) se empezó a preocupar aquel día en el que encontró un poco de sangre en las heces. «Yo me encontraba bien, no tenía ningún otro síntoma. La primera vez lo achaqué a las hemorroides, vete a saber. Pero cuando la situación se repitió, no dudé en ir a la médico de cabecera». Allí le hicieron el test de sangre oculta en heces. A los pocos días recibió una llamada en casa. «Me dijeron: 'Jesús, vente por aquí de forma urgente'. Y yo ya me temí lo peor. Si te llaman y te dicen que es urgente, blanco y en botella». Dio positivo en la prueba. Le diagnosticaron cáncer de colon. Le operaron en el Río Hortega. Superó la quimio y la radio. Hoy, casi cuatro años después, está curado.

Lo cuenta en la plaza de Zorrilla, donde este viernes por la mañana la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha desplegado una campaña informativa para animar a los ciudadanos a participar en los programas de cribado con los que prevenir la enfermedad. Porque, si se ataca a tiempo, como ocurrió con Jesús, «se cura en el 90% de los casos», apunta Javier Arroyo, presidente de la AECC.

El problema (porque hay un problema) es que más de la mitad de la ciudadanía hace oídos sordos a la amenaza de esta enfermedad. El cáncer de colon es el más habitual en España (el 15% del total). La AECC estima que este año se diagnosticarán en todo el país 44.937 nuevos casos de cáncer de colon y recto. Más que de mama (32.536), más que de próstata (34.394). Y, sin embargo, «la población no está tan concienciada en el caso del cáncer de colon», dice Arroyo.

Hay datos para refrendar esta afirmación. La Junta envía de forma periódica cartas a todos los ciudadanos entre los 50 y los 69 años con una invitación para realizarse las pruebas de cribado del cáncer de colon. Un procedimiento muy sencillo que consiste en recoger una muestra de las heces, que luego se entrega en los centros de salud para su análisis. La campaña llega en Castilla yLeón al 100% de la población en esa edad (también se ha alcanzado la cobertura total en Cataluña, Valencia, La Rioja, Navarra y elPaís Vasco).

Sin embargo, tan solo el 39,03% de los ciudadanos en ese tramo se ha sometido a las pruebas. La cifra está por debajo de la media nacional (45,5%) y muy alejada de Navarra y el País Vasco (donde se alcanza el 70% de participación). Con mayor colaboración ciudadana, mayor es la posibilidad de detección precoz y de tratamiento más rápido y eficaz. Por ejemplo, en el País Vasco, la comunidad más concienciada y CON más implicación en los programas de cribado, se ha mostrado un aumento de la supervivencia a cinco años del 23,4% en las personas que han participado en el programa, frente a quienes no lo hicieron.

La incidencia, entre el sector entre esos 50 y 69 años, está en 179 casos por cada 100.000 habitantes. En esa misma franja de edad, la mortandad durante el año pasado fue de 39 personas en Valladolid (213 en Castilla y León). La tasa de supervivencia a los cinco años en España es del 64%, por encima de la media europea, que se sitúa en el 57%.

El principal factor de riesgo, explican desde la AECC, es la edad. El 90% de los casos que se diagnostican es en personas mayores de 50 años. «La mayoría de los casos se presentan en individuos sin ningún riesgo médico», aseguran. Eso sí, hay factores que hay que tener en cuenta, como los antecedentes familiares de cáncer colorrectal, pólipos intestinales o personas con enfermedad inflamatoria intestinal. «Otros factores de riesgo son el sobrepeso y la obesidad, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la inactividad física y ciertos tipos de alimentos, como la carne procesada», alertan desde la Asociación Contra el Cáncer.

Pero, además, hay cuestiones económicas detrás de la extensión de este programa de cribado. El coste del test de sangre oculta en heces es de dos euros. Una colonoscopia cuesta, de media, 180 euros. Si no se diagnostica a tiempo, el coste medio del tratamiento de un cáncer colorrectal en España supera los 27.000 euros. De ahí que una detección precoz también sea importante para reducir la factura sanitaria.