Las psicólogas constatan el carácter dominante de Roberto y la dependencia emocional de Davinia

Davinia, en una sesión anterior del juicio. /Pool-Efe
Davinia, en una sesión anterior del juicio. / Pool-Efe

La prueba forense de la autopsia de la pequeña Sara será ahora a puerta cerrada

M. J. Pascual
M. J. PASCUAL

Las dos psicólogas que han examinado a los dos acusados del crimen decla niña Sara, fallecida el 3 de agosto de 2017, han dibujado dos personalidades muy distintas: Roberto Hernández, a quien se atribuye la autoría material del asesinato, se muestra, según las conclusiones de los test realizados, como una persona dominante, de ideas fijas y fácilmente irritable. «No tolera que los planes no salgan como él quiere y le cuesta reconocer sus defectos», ha indicado una de las peritos, a través de videoconferencia. Según estas pruebas, Roberto, exnovio de la madre de la pequeña, es narcisista y egocéntrico, muy desconfiado y con una alta estima.

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Por el contrario, Davina es una persona con baja autoestima, que quiere dar una imagen mejorada de sí misma y que tiene gran miedo al rechazo y a que la abandonen, según han explicado las psicólogas. Ninguno de los dos acusados reconoció en ningún momento durante sus entrevistas haber hecho daño a la menor. Por el contrario, Roberto sostuvo que se le acusó simplemente porque estaba en la casa, mientras que la madre les indicó que siempre ha sido una madre atenta y protectora.

En estos momentos continuarán las declaraciones de los peritos con la comparecencia de los médicos forenses que realizaron la autopsia de la menor. Esta prueba se realizará a puerta cerrada.