Tres toros desatan el pánico al salirse del recorrido en el encierro nocturno de Ataquines

Los hechos ocurrieron pasada la medianoche en los alrededores de la plaza de la iglesia de San Juan

S. Q.

Primero fue uno. Luego otros dos y varios bueyes. El encierro nocturno del sábado en Ataquines desató el pánico entre los vecinos de la localidad vallisoletana al salirse tres astados del recorrido. Primero fue un toro el que «se escapó del recorrido por un hueco que había entre la talanquera y un camión», explican varios testigos, que señalan que, al querer reconducir al animal que se encontraba en las inmediaciones de la plaza de la iglesia de San Juan, abrieron las vallas, justo en el momento en que pasaban el resto de reses por ese punto, y otros dos toros y varios bueyes también escaparon.

«Se vivieron momentos de pánico. La terraza estaba llena. De repente todo el mundo se levantó y se metió volando al bar mientras un toro se paseaba entre las mesas de la terraza. Un chico cerró la puerta y, menos mal, porque podría haberse metido dentro», cuenta Javier Lorenzo, propietario del bar Viaje, ubicado en la misma plaza de la iglesia. Los dos toros acompañados de los bueyes no tardaron mucho en ser reconducidos de nuevo al recorrido. El primero estuvo como una media hora campando por fuera de él. El alcalde de la localidad, Héctor Arroyo Izquierdo, se mostraba tranquilo. «Se escapó un toro en torno a las doce y media de la noche y le tuvimos que coger con unas cuerdas para reconducirle al encierro», explica el regidor.

No hubo que lamentar daños personales, aunque sí algún daño material en algunos de los vehículos estacionados en la zona.