El mundo del rugby llora la pérdida del menor fallecido en una cacería en Villalba, Valladolid

Los compañeros de Guillermo y el presidente de El Salvador, Santiago Toca (familiar del fallecido), se dan las condolencias./A. MINGUEZA
Los compañeros de Guillermo y el presidente de El Salvador, Santiago Toca (familiar del fallecido), se dan las condolencias. / A. MINGUEZA

El colegio Apostolado acogerá este lunes el funeral por Guillermo de Miguel, de 13 años, jugador de El Salvador y cofrade de Las Angustias

J. S.VALLADOLID

La muerte de Guillermo de Miguel Martín, el chico de 13 años que perdió la vida el sábado al recibir un «disparo fortuito» cuando participaba en una cacería de jabalíes en un monte de Villalba de los Alcores, sacudió a la ciudad en la que residía y que ayer le rindió un sentido homenaje antes del inicio del derbi de rugby en los campos de Pepe Rojo, donde jugadores y aficionados guardaron un minuto de silencio en su memoria. El partido lo ganó El Salvador, equipo en el que militaba la víctima (en la categoría Sub-16) y cuyo presidente, Santiago Tora, es primo de su madre. Así que él fue el encargado de recibir un ramo de flores de las manos de los compañeros de Guillermo, en nombre de la familia, antes de darse las condolencias por su pérdida.

Chamizos y queseros, los dos equipos en liza por la Supercopa de España, transmitieron su pésame a la familia a través de las redes sociales; al igual que hicieron el alcalde, Óscar Puente, los cofrades de Las Angustias, la hermandad a la que pertenecía, y sus compañeros del colegio Apostolado, donde estudiaba. La capilla del centro educativo del Camino Viejo de Simancas acogerá este lunes el funeral a las 18:30 horas.

Las muestras de dolor se sucedieron al día siguiente de la tragedia ocurrida en un monte de Villalba de los Alcores, donde el joven Guillermo asistía junto a un primo de su edad, en compañía de un tío, a una cacería de jabalíes que cortaba con los pertinentes permisos legales. Los dos menores, al parecer, se encontraban en un puesto de observación cuando el joven Guillermo recibió un «disparo accidental» en la cabeza procedente de un rifle. «Todo apunta a que esta pérdida irreparable, que nos toca en primera persona a todos los cazadores, se debió a un desgraciado accidente al caerse un rifle y dispararse de manera fortuita», señaló ayer el presidente de la Oficina Nacional de la Caza, el vallisoletano Felipe Vegue, quien incidió en que «ojalá lo ocurrido no vuelva a repetirse y nos lleve a todos a extremar las precauciones».

Por otra parte, la asociación Libera pidió a la Junta que «prohíba la presencia de menores en la caza».

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