San Miguel del Arroyo recupera la deteriorada ermita del Humilladero

El andamiaje cubre la ermita donde se están llevando a cabo las obras./C.C.
El andamiaje cubre la ermita donde se están llevando a cabo las obras. / C.C.

La inversión asciende a 36.700 euros que aportan la Diputación, el Arzobispado y el Ayuntamiento

C.CATALINA

Una inversión de 36.700 euros, de los cuales 29.360 están financiados por la Diputación de Valladolid y el Arzobispado, y el resto con fondos propios del Ayuntamiento, permitirá devolver en breve a su esplendor la ermita del Cristo del Humilladero de San Miguel del Arroyo.

La actuación que se lleva a cabo tiene por objeto la eliminación de las goteras existentes, para lo cual se ha procedido a la sustitución de la totalidad de la cubierta; la restauración de los cerramientos exteriores, redefiniendo los huecos ahora ciegos de dos de las tres puertas que llegó a tener, y que se sitúan en ambos laterales; así como un lavado de cara interior mediante la aplicación de una capa de pintura en los paramentos una vez eliminadas las humedades.

A finales de junio

Las obras, que está previsto finalicen el próximo mes de junio, están incluidas dentro del Plan de Conservación de Iglesias y Ermitas de la Provincia de Valladolid impulsado por la Diputación y el Arzobispado, así como los ayuntamientos solicitantes, correspondiente al ejercicio 2017. A través de dicho programa se están llevando a cabo 56 intervenciones en otros tantos municipios, por un montante total de 875.000 euros aportados por las tres citadas instituciones.

La ermita del Cristo del Humilladero de San Miguel del Arroyo, situada afuera del casco urbano, en la confluencia de la carretera provincial VP- 1203 (San Miguel del Arroyo-Cogeces de Íscar) con la antigua carretera autonómica CL-601 (Valladolid-Segovia), es un sencillo edificio de planta cuadrada, construido en el siglo XVI, en cuyo exterior destaca un crucero de piedra tallada, fechado en 1552, con Crucifijo en el anverso; y la Virgen con el Niño en el reverso, que ya fue restaurado hace unos años.

En el interior sobresale una escultura articulada de madera policromada de Cristo Crucificado, popularmente conocido como Cristo del Amparo, de 130 centímetros de altura, fechada en el siglo XV.