La Mancomunidad Urbana prestará hasta 22 servicios a sus 410.000 habitantes

Representantes municipales en una de las reuniones mantenidas para constituir la Mancomunidad Urbana /R. J.
Representantes municipales en una de las reuniones mantenidas para constituir la Mancomunidad Urbana / R. J.

Los 279 concejales de los 25 municipios implicados aprobarán el día 27 los estatutos para empezar a trabajar en temas como el transporte metropolitano

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

Los 279 concejales de Valladolid y de los 24 municipios más próximos a la capital están convocados el 27 de febrero para votar una de las decisiones más trascendentes de los últimos años en la relación urbana–medio rural de la provincia de Valladolid. En sus manos estará la aprobación de los estatutos que regirán la denominada Mancomunidad de Interés General Urbana, una entidad que se vestirá así con personalidad jurídica propia para poder prestar hasta 22 servicios (12 competencias) de forma coordinada e, incluso común, a los casi 410.000 habitantes de estas 25 poblaciones.

La denominada Asamblea de Concejales, prevista en el Centro Cívico José María Luelmo, dará así forma a una figura impulsada por la Junta de Castilla y León con el fin de buscar la eficiencia en la prestación de servicios comunes tan variados como el transporte urbano, la depuración de aguas residuales, la elaboración de planes de promoción turística, proyectos de empleo, limpieza, abastecimiento de agua o, incluso, utilización de grúa municipal y organización de ferias mancomunadas. Competencias que en algunos casos ya se vienen prestando entre algunos de los municipios implicados pero que en otros se desarrollarán con esta nueva figura jurídica tras dar los primeros pasos desde la antigua Comunidad Urbana de Valladolid (CUVA). «Estamos probablemente ante el mejor y mayor acuerdo que ha habido entre la capital y los pueblos en los últimos años», resume un satisfecho alcalde de Renedo de Esgueva, Luis Fernández, a su vez uno de los representantes del Partido Popular en esta mancomunidad.

Para su confección no ha habido colores políticos. Pese a la diversidad de partidos representados (PP, PSOE, Izquierda Unida, Ciudadanos e independientes) y casi en vísperas de las citas electorales, el consenso ha primado en la elaboración de estas normas «en beneficio de los ciudadanos de todos los municipios que estarán representados y que se podrán beneficiar de los servicios a desarrollar de forma común», concretó la concejala de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Valladolid, María Sánchez.

El borrador del proyecto de estatutos se ha redactado así desde el Ayuntamiento de Valladolid, con aportaciones de otros municipios a través de los representantes de Renedo y Laguna de Duero (el teniente de alcalde, Juan José Tomás-Biosca). Refleja así las competencias que tendrán estas poblaciones para desarrollar hasta 22 servicios (con varias actividades contempladas para cada uno de ellos), prácticamente todos los permitidos por ley para evitar que posteriormente haya que modificar la norma para añadir otros. Como se había avanzado, no ha sido posible de momento, por barreras legales, reflejar la posibilidad de constituir una policía metropolitana, pero sí se contempla la prestación conjunta de servicios de Bomberos y Protección Civil. «Es el resultado del trabajo de cuatro años con los ayuntamientos del entorno y el resultado es muy positivo, consensuado prácticamente en todos los puntos y confiamos que salga así adelante con la mayor unanimidad posible», añadió María Sánchez, quien puntualizó que una vez aprobados estos estatutos se llegarán a acuerdos específicos para cada competencia.

La principal apuesta del nuevo órgano, que Valladolid confía que pueda estar aprobado por la Junta en el mes de mayo, será la constitución de una red metropolitana de transporte, que genere un mayor número de acuerdos entre Valladolid y el resto de los municipios, similar a los que hasta ahora se presta con Auvasa en núcleos como La Cistérniga. Los pasos, según coinciden varios de los municipios participantes, irán encaminados a dar forma a estas líneas de transporte.

La capital tendrá el grueso del peso en esta mancomunidad, aunque no la mayoría. El voto para la toma de decisiones será ponderado, de tal forma que a Valladolid se le asigna el 45% de los totales, mientras que el 55% restante se lo repartirán los demás ayuntamientos en proporción a su número de habitantes, aunque cada uno de ellos tendrá mínimo un voto. En el caso de la representación, variará entre los dos órganos de gobierno contemplados (con diferentes competencias). En el Consejo Directivo habrá un representante por cada municipio mientras que en la Asamblea de Concejales (se reunirá dos veces al año), Valladolid tendrá seis miembros y el resto en función de la población; Castronuevo, Ciguñuela, Geria, Mucientes, Robladillo y Wamba tendrán uno; Boecillo, Cabezón, Fuensaldaña, La Pedraja de Portillo, Renedo, Santovenia, Valdestillas, Viana, Villanubla y Villanueva de Duero tendrán dos; a Aldeamayor, Arroyo, Cigales, La Cistérniga, Simancas, Tudela de Duero y Zaratán le corresponderán tres y cuatro tendrá Laguna, que supera 20.000 habitantes.

No está previsto de momento que la nueva Mancomunidad Urbana disponga de personal propio, a excepción del secretario, interventor y tesorero, que será personal habilitado ya en alguno de los ayuntamientos que forman parte de esta nueva entidad. Al margen de la inyección presupuestaria que la Junta insuflará a este nuevo ente (el pasado año contempló 1,6 millones) cada uno de los municipios miembros realizará una aportación anual a través de una cuota que variará en función del número de habitantes.