León Morales, investigador en Harvard: «La empatía del médico tiene efecto directo sobre el cerebro del paciente»

León Morales en la Facultad de Medicina. /Rodrigo Jiménez
León Morales en la Facultad de Medicina. / Rodrigo Jiménez

Desarrolla un proyecto con el Hospital Clínico Universitario

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

El doctor León Morales Quezada estaba encantado por poder hablar con los estudiantes de Medicina. Más allá del proyecto que el investigador de Harvard desarrolla con el Hospital Clínico Universitario, coordinado por el profesor de Neurología de la UVA, le animaba el mensaje que les iba a dar. En su 'plática', este científico mexicano residente en Boston, Estados Unidos, profesor en Harvard, mezcló la terminología más técnica con una realidad que considera vital para formar a los nuevos estudiantes. Si el efecto placebo funciona, y la atención empática del médico hace las veces del placebo, la primera herramienta médica que tienen en sus manos es precisamente la empatía.

–Se creía que el placebo era solo la imaginación de los pacientes y ahora sabemos que es un fenómeno que existe. Soy médico especialista en rehabilitación neurológica y especializado en neuromodulación, principalmente en la estimulación no invasiva a nivel cerebral. Estamos viendo que tiene un efecto positivo en pacientes con déficits neurológicos.Que sufrieron ictus, traumatismo cerebral... O de tipo crónico, como ocurre con el dolor neuropático y trastornos del desarrollo, donde no había mucho que ofrecer. Es una de las vías que nos están ayudando para tratar a los pacientes de forma complementaria a las técnicas normales del tratamiento.

–Y eso, ¿qué tiene que ver con el efecto placebo?

–La neuromodulación es todo lo que cambia la forma en que funciona el cerebro. Podemos hacerlo desde el punto de vista farmacológico. Pero durante la investigación clínica en farmacología, cuando tienes un ensayo cuentas con dos brazos, uno que tendrá el medicamento y otro con el placebo. Empezó a ocurrir que los sujetos que se colocaban en el brazo placebo mostraron mejoría igual o superior a aquellos que tomaron el elemento activo o se sometieron a la técnica de estimulación verdadera. La pregunta fue: si el placebo es un fenómeno real, debe tener un principio de neuromodulación. Cuando estimulas, introduces un agente externo, medicamento, electrodos, etc. El placebo está dentro del sistema y es una automodulación.Y con los avances que tenemos, con los estudios de imagen, resonancias magnéticas funcionales, que nos pemiten ver cómo se activa el cebrebro cuando está trabajando, nos dimos cuenta de que el placebo provocaba patrones de actividad similares a las de los fármacos.Cuando dabas medicamento para el parkinson se activaba una parte del cerebro. Si al mismo paciente le decías que le ibas a dar un medicamento igual o superior, al momento no solo su clínica mejoraba sino que si los veías con estas técnicas comprobabas que el patrón era similar al del que toma el fármaco.

–Habla de mejoría en patologías relacionadas con el dolor, sobre todo. Lo que no quiere decir que se olvide el tratamiento farmacológico.

–Siempre que seas honesto con el paciente se incrementa la posibilidad de que mejore. Si vas a dar medicamentos que sabes que tienen un 40% de efectividad sobre los síntomas, si eres un médico empático, si generas la sensación de que sabes lo que estás haciendo, puedes incementar un 30% la probabilidad de éxito. Nos interesa buscar la eficacia del placebo y de los factores que lo rodean, socioculturales, carga educacional del paciente...

Y sin dolor

–En España hay una corriente cada vez más fuerte contra las llamadas pseudociencias, terapias sin evidencia científica. La homeopatía es una de ellas. Otras son los tratamientos milagrosos contra el cáncer que derivan en tragedias por abandono de la quimioterapia.

–Tengo una subespecialidad en medicina integrativa y complementaria y en lo que antes se llamaba medicina alternativa. Obviamente a estas técnicas no les gusta tanto el placebo porque mostramos que mucho de lo que hacemos es placebo. En homeopatía, mucha es efecto placebo.Así como muchos antidepresivos. Un antidepresivo es entre un 50% y 70% efecto placebo, es de los fármacos que de forma constante en los ensayos clínicos no son superiores al placebo. Pero si nos vamos a meditación o 'mindfulness' hay evidencia de que practicar estas técnicas cambia la estructura y funcionamiento del cerebro, es un ejemplo de automodulación. Si me dices 'tengo cáncer' y te doy placebo no es ético, es terrible, nadie dice que el placebo lo va a curar. Pero en un dolor dorsal o de espalda baja, de los más comunes en nuestras culturas, de tratameinto difícil, se gastan millones en los sistemas de salud en tratarlo. Un grupo de colaboradores de Portugal prescribió de forma abierta una pastilla que no es nada, placebo. Los cambios fueron dramáticos, los resultados se publicaron en'Pain Journal'. Y esto se ha visto con cateterismos cardiacos, osteoartrosis de la rodilla... Puedes hacer cirugía falsa y los pacientes van a salir diciendo que están muy bien. Esto se ha hecho con gente con fracturas vertebrales. El porcedimiento normal consiste en inyectar un cemento a la vértebra y por algún motivo se equivocaron y el paciente salió diciendo que estába bien. Al ver esto en la Clínica Mayo se preguntaron qué pasaría si fingían un procedimiento.Lo hicieron. Tocaban la espalda con la aguja, fingían y decían OK, todo salió muy bien. Y la gente del placebo, con la vértebra fracturada, salía sin dolor.

Adictos a la morfina

–Es un modo de evitar la sobremedicación también.

–En Estados Unidos el problema más grande es la crisis de opioides. A diferencia del resto del mundo se prescriben derivados de la morfina de forma indiscriminada, y eso ha creado adicciones y hay un número muy grande de gente falleciendo por sobredosis. Lo que estamos haciendo en el Hospital de Rehabilitación de Spaulding es que con pacientes con lesiones medulares, que generan mucho dolor y que reciben muchos opioides, vamos a utilizar placebo.Queremos condicionar la respuesta analgésica del opioide al placebo. Y se lo vamos a decir al paciente. Vas a usar esta pastilla con tu oxicodona durante cino días, después se retira la oxicodona y solo tomas placebo. El séptimo reintroducimos la oxicodona y al octavo lo retiramos. Se hace intercalado durante cinco días y disminuyes la dosis total de morfina durante el tratamiento. Si lo prolongamos llegará un momento en que retiremos los opioides completamente. El placebo le va a ayudar al paciente.

–Aquel dicho de que 'ha sido llegar al médico y encontrarme mejor' tiene, por tanto, una base de realidad.

–Muchos problemas se dan por despersonalización de la medicina.Los médicos tienen una carga muy pesada, no pasan tiempo necesario con el paciente. El ritual de la medicina se está perdiendo, y cuando pierdes eso se deja de lado un componente humano que tiene un efecto directo sobre el cerebro de ese paciente.El hecho de ser empático, escuchar, mirar a los ojos, adoptar conductas de imitación de movimientos. Haciendo eso, independientemente de que tu fármaco vaya a funcionar o no, ayudas a incrementar las expectativas del tratamiento y dispare cadena de efectos neurológicos que potencia el efecto del medicamento a través de un efecto placebo. Es a lo que queremos ir en EE.UU., donde la medicina está muy despersonalizada. Los pediatras lo saben muy bien, en realidad atienden a los papás y tienen que prescribir algo. Si es un resfriado y el pediatra dice no es nada, es un virus, en cinco días está bien, los papás salen diciendo 'este es mal médico'. Si prescribes un antibiótico inyectable dicen 'qué bien'. El niño no lo necesita, y menos la inección, pero las inyecciones tienen un efecto placebo muy grande. Cuanto más doloroso sea el material terapéutico, mejor.