La huelga de Renfe de 23 horas suspende 61 servicios en Castilla y León

Un momento de la concentración realizada este lunes en Valladolid. /R. JIMÉNEZ
Un momento de la concentración realizada este lunes en Valladolid. / R. JIMÉNEZ

Delegados de CC OO, único sindicato convocante, reclaman el rejuvenecimiento de la plantilla y la consolidación del plus de productividad

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

La convocatoria de huelga de 23 horas realizada por parte de Comisiones Obreras tuvo una incidencia en tan solo 61 servicios que la compañía ferroviaria tenía programados en su red de Castilla y León para este lunes día 15 de julio.

Unos efectos que se vieron en los recorridos de media distancia y cercanías, para los trayectos que tenían su punto de partida o llegada en Puebla de Sanabria, Salamanca, Medina del Campo, Valladolid, León, y Palencia. Sin embargo, las rutas de alta velocidad con Ave, Avant y Alvia, a penas registraron incidencias.

Los efectos de este paro no se dejaron sentir, según fuentes de la empresa, ya que la fijación de unos servicios mínimos ha obligado a la mayoría los trabajadores a prestar su jornada.

«A nivel nacional, el seguimiento ha sido del 6% de los trabajadores, ya para garantizar la prestación», indicaron fuentes de Renfe en Castilla y León.

Sin embargo, representantes sindicales en Valladolid criticaron este porcentaje y aseguraron que el paro superó el 50%, «puesto que la empresa no cuenta al personal que está de permiso vacacional».

A nivel nacional, la operadora señaló que en el turno de noche y en el de mañana la huelga fue secundada por ese 6 %, esto es 260 trabajadores de los 4.109 que podían ir al paro, un dato que el sindicato elevaba hasta el 70 %, la misma cifra de seguimiento que se calculó que se registró en el turno de tarde, indicaron desde CC OO.

La convocatoria de este paro fue calificada por la compañía como «improcedente» e «injustificada».

Goyo Díez, delegado en Valladolid de FSC-CC OO en Renfe, explicó los motivos de esta huelga, y entre los que se encuentra el rejuvenecimiento de las plantillas de las cinco empresas que forman el grupo ferroviario, que ha descendido en 5.000 empleos a nivel nacional en los últimos años.

13.500 empleados en la compañía

Renfe ha pasado de los 19.000 empleados a los 13.500 trabajadores en 2019, al no cubrirse la mayoría de las prejubilaciones que se inician entre los 58 y 63 años, sobre todo en las categorías de maquinistas y operarios de talleres.

«La puesta en marcha del 105% de la tasa de reposición, que fijaron los Presupuestos Generales del Estado de 2018, supondría más contrataciones que jubilaciones, lo que aumentaría la calidad del transporte ferroviario», añadió Díez, que se concentró este mediodía, junto a medio centenar de trabajadores de Renfe, a las puertas de la estación Campo Grande de Valladolid.

En la provincia vallisoletana trabajan unos 700 empleados, en la Base de Mantenimiento Integral (en los talleres de Farnesio y San Isidro), en comercial y como personal de estaciones. A ellos se suman otros 200 trabajadores más de contratas privadas.

Viajeros hacen cola, este lunes, para la venta de billetes en la estación de Valladolid.
Viajeros hacen cola, este lunes, para la venta de billetes en la estación de Valladolid. / J. M.

El sindicato reclama también que se incluya dentro de la masa salarial, para que sea consolidable en la nómina, los incrementos del 0,5% que perciben los trabajadores en concepto de productividad, y que la empresa les ha pagado tras un acuerdo para los ejercicios de 2017 y 2018. Ello supone unos 225 euros anuales por empleado.

A este paro no se han sumado UGT, Sindicato Ferroviario y CGT, aunque también coinciden en los motivos de esta convocatoria. UGT planteará en los tribunales la aplicación de algunos de los puntos que se firmaron con la dirección de Renfe el año pasado, entre ellos la reducción de la jornada que ha pasado de 40 horas a 37,5, pero con la compensación de los días 24 y 31 de diciembre.

Por otra parte, CGT anunció este lunes la convocatoria de otros cuatro días de paros (31 de julio, 14 y 30 de agosto, y 1 de septiembre), de 12 a 16 y de 20 a 24 horas, en plena operación salida y llegada de las vacaciones, para reclamar un aumento de las tasas de reposición en la plantilla.