Obituario

Deogracias González, propietario de Los Chopos: un emprendedor que hizo toda su carrera en la ciudad y la provincia

Deogracias González./El Norte
Deogracias González. / El Norte

«Su viuda y sus cuatro hijos han heredado mucho más que dos prósperos negocios: el ejemplo de un luchador»

PACO CANTALAPIEDRAValladolid

La vida está llena de casualidades. Y la muerte, también. El viernes 15, cuando tomaba un tentempié con mi familia en Los Chopos, el padre de Esther, que atendía el comedor, vivía sus últimas horas. Lo paradójico es que yo me encontraba allí haciendo tiempo para asistir al funeral de uno de los míos, mientras el creador del negocio tenía las horas contadas. Por razones que desconozco, su esquela no se publicó hasta el lunes 18, lo que hizo imposible que me enterara de la muerte de un emprendedor que hizo toda su carrera en la capital y en la provincia.

Estoy seguro de que muchos vallisoletanos habrán oído hablar de 'La Cigaleña', una de esas cantinas que las cuadrillas de amigos recorrían a diario. Por razones de edad, no la conocí en su ubicación de la actual calle Doctor Cazalla, pero los mayores de mi barrio frecuentaban un lugar que, según decían, tenía magia. Bueno, magia y bacalao, callos y morro, sangrecilla y sardinas, entre otras delicatesen.

Pero José Miguel Ortega, ese gran cronista del esplendor de una ciudad que se nos escapa de las manos, citaba en su libro dedicado a las tabernas los trece peligrosos escalones que había que bajar y subir para tomar un chato en La Cigaleña. La cantina duró menos de cinco años y su creador, el pelotari Deogracias González García, cambió las escaleras por un merendero a pie de tierra que hoy sigue triunfando a las afueras de Valladolid, y abrió bodega propia en Mucientes. ¡Él, que era de Cigales!

Su viuda y sus cuatro hijos han heredado mucho más que dos prósperos negocios: el ejemplo de un luchador.