Un encierro complicado marca el ecuador de las fiestas de Medina del Campo

Los caballistas conducen a las reses hasta el casco urbano/Patricia González
Los caballistas conducen a las reses hasta el casco urbano / Patricia González

El segundo festejo al estilo de la villa finaliza con tres astados inmovilizados

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZ

Un encierro complicado. Este es el resumen de la segunda suelta tradicional al estilo de la villa que ayer, a pesar de todos los contratiempos, pudo conseguir que tres de los seis novillos desencajonados pisaran el asfalto y pudieran dar gusto a los cientos de aficionados, que una vez más abarrotaron la zona del embudo y algunos de los tramos del recorrido urbano. La suelta, que finalizó con tres morlacos inmovilizados en diversos puntos del término municipal y del recorrido campero, no contó con incidentes, según concretaron desde la organización del festejo, que una vez más agradecieron la labor realizada por todas las fuerzas de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y policías locales) y, de manera muy especial, a los pastores, que una vez más pusieron toda la carne en el asador para que los toros pisaran el tramo urbano.

«El encierro ha sido complicado y emocionante, y los utreros han puesto las cosas muy difíciles tanto a los caballistas como a los pastores», aseguró el concejal de Festejos, José María Magro, que destacó la imposibilidad de reconducir a los astados inmovilizados.

A las nueve de la mañana de ayer, las puertas de los corrales volvieron a abrirse de par en par para que los cabestros y los novillos de Alejandro Mateos pusieran en marcha este encierro, que contó con la participación de un elevado número de caballistas a pesar de ser un día laboral. Durante la capea del lunes celebrada al término del encierro urbano estos ya dieron muestra de su bravura.

La mandada, que salió hermanada, dio muestras de su calidad al tener una salida rápida. A pesar de este gran arranque, los caballistas consiguieron parar el encierro y llevar al paso a los animales por la zona de La Calabaza.

Sin embargo, la mandada se desmembró cerca del túnel del Ave. En este punto, dos de los novillos se dieron a la fuga a gran velocidad, por lo que fue imposible reconducirlos hasta el recorrido campero. Uno de estos novillos fue inmovilizado en una zona residencial situada en la parte trasera de la estación del Ave.

Por su parte, el segundo morlaco, al ser anestesiado, terminó su huida en las proximidades de una zona de pinares próximas a la zona residencial de Las Salinas. El tercer animal en ser inmovilizado emprendió su carrera particular por las proximidades de la zona del embudo pero, al no poder ser reconducido, la organización decidió anestesiarlo.

Buena casta

La casta y bravura fue el sello de identidad de los animales, que provocaron momentos de tensión a su paso por las calles del municipio al golpear en diversos puntos del recorrido la zona atalancada. Los tres morlacos que consiguieron pisar el coso del Arrabal llegaron en manada o hermanados a la zona del embudo, tras atravesar la zona del túnel del Ave, que es uno de los puntos más complicados del itinerario campero. Una vez en el coso, uno de los tres astados sufrió un colapso.

El próximo encierro de carácter mixto y al estilo de la villa se desarrollará mañana jueves a las nueve de la mañana y los protagonistas serán, en este caso, los novillos de la ganadería de La Glorieta, procedencia Domecq.

Hoy miércoles, día del niño, además de poder disfrutar de multitud de actividades para los más pequeños de la casa –como dos pases del Festival de Teatro Urbano y de un encierro infantil de carretones–, a las diez y media de la noche se celebrará la primera verbena taurina con vacas.

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