Desvalijan en una tarde tres viviendas en dos urbanizaciones de Valladolid, una de ellas con los inquilinos dentro

Una patrulla vigila la calle Madroño, donde se produjo el asalto a una vivienda habitada./J. S.
Una patrulla vigila la calle Madroño, donde se produjo el asalto a una vivienda habitada. / J. S.

Dos hermanos, uno de ellos menor, se toparon con dos encapuchados en pleno asalto a su casa de la calle Madroño

J. SANZValladolid

Ni las alarmas ni las puertas de seguridad evitaron que los ladrones desvalijaran tres viviendas de la misma calle en la urbanización Fuente Berrocal en un intervalo de tan solo cuatro horas durante la tarde del miércoles y lograran huir con «dinero, joyas y aparatos electrónicos», según confirmaron ayer las propias víctimas. Los asaltos, que tuvieron lugar en ausencia de los inquilinos, coincidieron prácticamente en el tiempo con otro registrado en otra urbanización, en este caso situada al final de Covaresa, ya en la carretera de Rueda, donde dos encapuchados accedieron a una vivienda unifamiliar de la calle Madroño a pesar de que dos hermanos, uno menor de edad, se encontraban en la planta superior. Y tanto es así que el pequeño se topó con ellos y les vio salir a continuación por la puerta principal. De allí solo se llevaron la hucha de una de las habitaciones de los residentes.

Las tres casas desvalijadas en la calle Rigoletto tenían alarma.
Las tres casas desvalijadas en la calle Rigoletto tenían alarma. / J. S.

Tanto Fuente Berrocal, situada al borde de la carretera de Fuensaldaña, como la pequeña urbanización situada entre la ronda exterior (VA-30), la carretera de Rueda y la vía férrea, junto a Covaresa, suman en los últimos dos meses más de una decena de asaltos o intentos a viviendas, según explicaron sus vecinos, que piden más vigilancia policial para frenar los asaltos. La mayoría se cometieron cuando las casas estaban vacías si bien en, al menos, tres de los casos sí había inquilinos.

«Nos han dicho que no son violentos y que huyen sí se encuentran con alguien dentro, pero el miedo no nos lo quita nadie», relató una de las últimas víctimas de los tres robos registrados entre las 17:00 y las 21:00 horas en otras tantas viviendas colindantes de la calle Rigoletto (Fuente Berrocal). «Todos tenemos alarmas y, aún así, entraron saltando la valla del jardín, treparon hasta la primera planta -a tres metros de altura-, rompieron una ventana para colarse en la casa y se llevaron dinero, joyas y aparatos electrónicos». Las víctimas tienen claro que vigilan sus movimientos.

También tenía alarma e, incluso, las luces encendidas la casa desvalijada esa misma tarde en la calle Madroño (Covaresa). «Aquí prácticamente todos tenemos alarma y solemos dejar las luces encendidas cuando no estamos», relatan los vecinos. Pero es que el miércoles, además, dentro de la casa, a la que accedieron apalancando una puerta trasera, se encontraban un menor estudiando en su habitación y su hermano en la ducha en ese momento. «El pequeño oyó ruidos e, incluso, le preguntó a su hermano si había traído amigos antes de ver cómo dos encapuchados abrían la puerta principal y huían de la casa», relató ayer un familiar de las víctimas antes de concretar que los delincuentes «solo se llevaron una hucha con muy poco dinero de una de las habitaciones».

Los vecinos, en el caso de la urbanización de Covaresa, apuntan a dos chicos jóvenes, de entre veinte y treinta años, como autores de los últimos asaltos. En todos los casos, cuando consiguieron el botín, «huyeron en coche con dinero y joyas».

 

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