Defensa inicia la reforestación de campos de tiro con la plantación de 40.400 árboles en la base de El Empecinado

Imagen de la superficie de la base militar de Santovenia, donde se han plantado más de 40.000 pinos y encinas. /RODRIGO JIMÉNEZ
Imagen de la superficie de la base militar de Santovenia, donde se han plantado más de 40.000 pinos y encinas. / RODRIGO JIMÉNEZ

El programa ha sido financiado por la Fundación Iberdrola con 140.000 euros y permitirá la absorción de 1.900 toneladas de CO2

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

El Ministerio de Defensa ha cerrado este miércoles la primera reforestación prevista para varios de sus campos de tiro y maniobras, que son utilizados por unidades castrenses, con la plantación de cerca de 40.400 árboles en fincas pertenecientes a la base militar de El Empecinado, ubicada en Santovenia de Pisuerga. Este campo posee 3.700 hectáreas, de las cuales alrededor de 500 son zona restringida.

El programa forma parte del acuerdo que suscribieron el pasado año el Ministerio y la Fundación Iberdrola, que ha sido la encargada de financiar la compra de los centenares de pinos resineros y encinas, y cuyo seguimiento del crecimiento, en las cerca de 50 hectáreas de la base afectadas, se realizará por parte empresas de viveros de Salamanca y Cabezón de Pisuerga, que han sido contratadas con cargo a la compañía eléctrica.

Las plantas se han desarrollado inicialmente en el vívero vallisoletano de Fuenteamarga, y han sido colocadas en las últimas semanas por 45 empleados y transportistas.

El Campo de Tiro y de Maniobras de El Empecinado fue declarado en el Consejo de Ministros del pasado 22 de marzo zona de interés para la Defensa Nacional, con el objetivo de garantizar en el futuro el uso para las maniobras y su preservación natural.

Las instalaciones acogen al Regimiento de Caballería Farnesio 12, a la Agrupación de Apoyo Logístico (Aalog 61) y a la Unidad de Servicios de la Base (Usba). En total, más de un millar de profesionales, civiles y militares, utilizan las instalaciones de Santovenia, a las que se suman también miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional y Local para sus ejercicios de tiro regulares.

«El cambio climático requiere que sigamos actuando en todos los frentes»

Hace dos años, Fernando García (Granada, 1953) era el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), máximo responsable de la cúpula militar española. Durante ese tiempo, supervisó en 2012 la celebración del Día de las Fuerzas Armadas en Valladolid, y tras retirarse como almirante, en mayo de 2018 decidió aceptar el puesto que le ofreció Iberdrola para presidir su Fundación. Al contrario que otros de sus compañeros de armas, que optaron por desembarcar en política, García Sánchez ha elegido una actividad más ecológica con el programa 'Bosque Defensa'.

–De estar al frente del Ejército a una fundación privada.

–Sí, así es, pero el nivel de responsabilidad no es comparable. Iberdrola tiene representación con esta Fundación en México, Brasil, Reino Unido y Estados Unidos. La compañía ha tenido mucha relación con Defensa a través de becas, foros o cursos en la Unidad Militar de Emergencias (UME). Cuando llegué, propuse al Ministerio cuáles eran los intereses o necesidades de protección ambiental, y en un listado apareció la reforestación.

–Hay inquietud por los campos de tiro respecto a su uso.

–Son espacios fundamentales para el adiestramiento y hay presión en algunas autonomías para urbanizar. Deben estar protegidos.

–¿Seguirán estas actuaciones?

–El cambio climático lo requiere y hay que actuar en todos los frentes. Iberdrola tiene unos valores, entre ellos el de la energía sostenible, y al igual que sucede en las Fuerzas Armadas el proceso de transformación debe ser continuo.

En el acto de entrega de esta reforestación, el presidente de la Fundación Iberdrola España, Fernando García Sánchez, explicó que esta primera plantación es consecuencia del interés de la compañía por las consecuencias del cambio climático.

«Y por ello nos acercamos al Ministerio de Defensa que nos indicó la necesidad de estas reforestaciones en los campos de tiro y maniobras», explicó.

García Sánchez, que fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) hasta marzo de 2017, señaló que el mantenimiento de estos árboles se realizará por parte de Iberdrola durante dos años, y será en el 2021 cuando el Ministerio de Defensa se haga cargo de esta plantación.

El presidente de la Fundación Iberdrola España, Fernando García Sánchez, coloca con el vicealmirante Pérez Ojeda, uno de los últimos árboles que se han plantado.
El presidente de la Fundación Iberdrola España, Fernando García Sánchez, coloca con el vicealmirante Pérez Ojeda, uno de los últimos árboles que se han plantado. / R. JIMÉNEZ

Los campos de tiro son elegidos por el Gobierno y la ejecución del programa en Santovenia corresponde al ejercicio del 2018. El Ministerio no ha concretado por ahora cuál será la siguiente superficie militar que este año se reforestaría en España.

Según las estimaciones, los 40.000 pinos resineros (el 80%) y de encinas (20%) en las instalaciones de la base de Santovenia de Pisuerga absorberán hasta 1.900 toneladas de CO2, por lo que contribuirá a reducir los efectos en el cambio climático.

Alrededor de 2.668 vehículos

El teniente coronel Juan José Blanco, jefe del campo Renedo-Cabezón del Empecinado, explicó que por estos terrenos pasaron en el año 2018 alrededor de 40.000 militares y más de 2.668 vehículos, entre ellos los mecanizados y acorazados del Regimiento Farnesio 12, lo que supone un impacto importante sobre este espacio rural. Además se ha empleado munición y morteros para el adiestramiento castrense.

«Eso lo tenemos que compaginar con los niveles de protección ambiental que nos marca el Ministerio de Defensa. Desde marzo de este año, el campo de maniobras está validado por una empresa externa de gestión ambiental después de que se hayan realizado dos auditorías, una externa y otra interna del Ejército«, añadió.

Por su parte, el vicealmirante José Francisco Pérez-Ojeda, agradeció en nombre del Ministerio la labor de la Fundación Iberdrola, y agregó que los campos de tiro de las Fuerzas Armadas se están convirtiendo en «auténticas reservas de flora y fauna» en aplicación de la normativa europea.

El Ministerio de Defensa posee 140.000 hectáreas en España destinadas a campos de adiestramiento, en los que se desarrollan ejercicios tácticos. Una parte de esta superficie (el 35%) está sometida a criterios de conservación de la Red Natura.