Decenas de corzos se precipitan al Canal de Macías Picavea

Corzos en la provincia de Valladolid. / El Norte

La infraestructura carece de un sistema para que los animales que caen en ella puedan escapar

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

Decenas de corzos están pereciendo en los últimos tiempos en el Canal de Macías Picavea al caer a la infraestructura hidraúlica y no poder depués de salir del agua, ya que con sus pezuñas son incapaces de adherirse a las empinadas paredes, que en algunos casos están además reforzadas con cemento. Inmersos en el agua fría, los corzos acaban muriendo de hipotermia y sus cuerpos acumulados en las rejas que protegen algunos de los cambios de nivel del canal.

Según cazadores y agricultores de la zona de Villagarcía de Campos, hay ocasiones en los que pueden contarse más de 20 cuerpos. Cerca de una docena pueden contarse en el vídeo que acompaña estas líneas.

Este problema no se da en otros canales, como el de Castilla o el de Duero, ya que en estos los taludes son de tierra, y cuando caen en ellos los animales logran salir en la mayoría de las ocasiones.

El problema, además, se acrecienta año a año, por cuanto la población de estos pequeños cérvidos se está disparando a marchas forzadas. Hace poco más de 20 años, el corzo apenas era visible en Valladolid y ahora es fácil verlo incluso dentro de la ciudad, como refleja este vídeo de abril de 2017 o hallar ejemplares atropellados a escasos metros del hospital Río Hortega.

Las causas de esta sobrepoblación se encuentran en la cada vez mayor ausencia de presencia humana en las zonas rurales y el consiguiente aumento de las zonas forestales. Los corzos encuentran así un ecosistema perfecto para reproducirse y expandirse, ya que los machos de esta especie son muy territoriales y obligan a los más jóvenes a buscar nuevas zonas para poder aparearse.