El colegio Ribera del Duero de Villabáñez gana el concurso 'Hazlo Verde'

Alumnos del centro educativo de Villabáñez./S. F.
Alumnos del centro educativo de Villabáñez. / S. F.

Los alumnos de Primaria compitieron con más de 400 centros educativos de toda España

SOFÍA FERNÁNDEZVillabáñez

Desde el principio eran conscientes de que ganar era muy complicado, que competir con más de 400 colegios a nivel nacional iba a suponer todo un reto, pero el esfuerzo, la ilusión y las ganas de llevar a cabo un proyecto en el que han aprendido y disfrutado a partes iguales ha dado sus frutos y esta semana, el CRA Ribera del Duero, situado en Villabáñez, escuchaba una de las mejores noticias para los ocho alumnos que conforman la Educación Primaria del centro: eran los ganadores a nivel nacional (en la categoría C Internivel) del programa de sensibilización educativa 'Hazlo Verde', de Leroy Merlín.

Un proyecto de concienciación medioambiental que pretende fomentar desde edades muy tempranas el respeto al entorno natural, y que este año se centraba en el trabajo sobre uno de los siete objetivos de desarrollo sostenible propuestos por la ONU: adoptar medidas que pongan fin a la pobreza, protejan el planeta y garanticen que todas las personas gocen de paz y prosperidad. «Buscando por Internet un proyecto que llevar a cabo con mis alumnos encontré esta propuesta y nos inscribimos en septiembre con mucha ilusión. Tras escoger varios temas relacionados con nuestro entorno, nos decantamos por el proyecto de los murciélagos, hemos aprendido mucho sobre la importancia que tienen para la agricultura y los ecosistemas naturales», señala Elena Bustillo, profesora del Ribera del Duero desde hace tres años.

En este proceso de sensibilización los pequeños han aprendido cómo viven y se alimentan los quirópteros, recopilado material divulgativo, elaborado carteles informativos para animar al pueblo a participar en la charla que dieron desde la Asociación de Propuestas Ambientales de Valladolid e, incluso, se han reunido con Juan Ávila, el alcalde de la localidad, para dar a conocer su proyecto, sus principales preocupaciones y actuar sobre las necesidades de estos mamíferos en el entorno. Se han convertido en perfectos embajadores del medio ambiente.

Así, todo el esfuerzo y la dedicación de Iraida, Paula, Daniela, Ariadna, Manuel, Carlota, Darío y Beatriz (entre 7 y 11 años) se vio traducida en la creación de varias casas refugio para facilitar la vida de los murciélagos, «ya que hace años, el número de quirópteros en la zona era mucho mayor y las cifras actuales de estos mamíferos son preocupantes». Con catorce alumnos en total (6 de Infantil y 8 de Primaria), en las dos aulas que componen el colegio de Villabáñez, el ambiente que se respira es el de una gran familia y han desarrollado un proyecto en el que trabajaban con esmero cada semana. Además, la ayuda de varios padres, que se volcaron con los pequeños, ha sido determinante para finalizar con éxito un proyecto que les ha llevado a hacerse con un premio valorado en 2.000 euros, que destinarán a la renovación de mobiliario, compra de porterías o algún columpio. Todavía no está decidido, señala Bustillo.

Balance positivo

La promotora de este proyecto hace un balance más que positivo del resultado: «Sin duda, lo que más valoro es la emoción, el entusiasmo y la motivación que han puesto todos los alumnos durante estos meses a la hora de realizar un proyecto diferente a los contenidos curriculares. Éramos conscientes de que ganar era muy complicado, pero cuando se lo comuniqué, nos pusimos en corro, nos abrazamos y se desató la emoción», añade satisfecha Bustillo, quien reconoce que el futuro de la educación en pueblos pequeños es incierto pero tiene mucho de beneficios. «El hecho de dar clase con mezcla de edades es muy positivo para ellos, te permite organizar la programación de forma que te adaptas a las necesidades de cada uno, además el estar con otras edades les dota de una responsabilidad añadida. Los alumnos son muy respetuosos y muy buenos, todos se ayudan y el ambiente personalizado y familiar te permite llevar a cabo actividades y proyectos que de otra manera, en un colegio más grande, no puedes hacer».

Con el subidón aún en el cuerpo, los ocho protagonistas de esta historia tienen ganas de embarcarse en nuevos proyectos como este que les ha reconocido como auténticos embajadores del medio ambiente y por eso Iraida, Paula, Daniela, Ariadna, Manuel, Carlota, Darío y Beatriz seguirán trabajando juntos para conseguir nuevos objetivos.